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Constituyente nos llevaría al mar de la infelicidad de los cubanos

La Asamblea Nacional Constituyente (ANC), si se aprobara, nos llevaría al mar de la infelicidad que sufren los cubanos bajo el castrocomunismo.

El texto “Nos une Venezuela”, publicado en Internet por la Comisión para la Activación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) -cuyos integrantes, desde su Presidente, son los más connotados dirigentes del Régimen- está dirigido a los llamados Consejos Comunales y a las estructuras de base del PSUV y está definido de estricto uso para los postulados a la ANC. En él se precisa que esas instrucciones “No son para debates en los medios de comunicación”, lo cual determina un autoritarismo excluyente que se convierte en un mandato indiscutible que impedirá elecciones transparentes y creíbles.

        La guía de agenda, como introducción, predetermina que “La mayoría del país quiere PAZ y la vía es la Constituyente para lograr el dialogo nacional”. Y de seguidas imparte a sus afectos directrices, objetivos y fines, entre ellos el siguiente: Crear el Estado Comunal. La base del poder es el poder comunal. Los venezolanos, para elegir, deben ser parte activa de las comunas, una nueva forma de votar que dará más “poder” al pueblo. El Régimen afirma que la Constituyente es para enfrentar la guerra económica y con ello vendrá un nuevo modelo de propiedad privada, o sea, la propiedad priva-comunal. Con participación absoluta del Estado en la inversión privada para controlar los desvíos. Con ello se lograría la geometría económica del poder comunal y con el poder para los consejos comunales quedaría atrás el modelo de las alcaldías y gobernaciones corruptas.

Con la Constituyente, señala el Régimen, se eliminarán las distorsiones de la mal llamada autonomía universitaria. Se dará más apoyo a los organismos de seguridad del Estado para acabar con la impunidad. Se corregirán restricciones que limitan a los cuerpos de seguridad en función de la seguridad de la Patria. Se velará por los valores bolivarianos de nuestras futuras generaciones, por ello el Estado Padre será el principal responsable del programa de educación y formación de los niños, niñas y adolescentes y establecerá los lineamientos para una adecuada regulación y control de los medios de comunicación, así como el fenómeno de las redes sociales (utilizando el ejemplo de la República Popular China).

 Mientras esté instalada la Asamblea Nacional Constituyente no podrán fijarse ni ejecutarse elecciones y se podrá remover a funcionarios electos y reemplazarlos -si fuera necesario. La Asamblea Nacional Constituyente no disolverá los poderes sino que coexistirá con ellos, pero es supraconstitucional, por eso podrá crear instancias deliberantes para no detener y/o agilizar el funcionamiento de la Nación.

Después de todo este paquete de “libertades”, el presidente Nicolás Maduro -con el 90% de los venezolanos en contra- tiene el “valor” de decir que el futuro de la paz tiene un nombre (Asamblea Nacional Constituyente) que es la que nos ofrece, de triunfar en sus propósitos. Ya sabemos adónde nos conducirá: al mar de la infelicidad que sufren los cubanos bajo el castrocomunismo, con el agregado de que su objetivo es que defenderá su revolución de ser necesario con las armas (no con los votos).

Si no logramos parar este absurdo, ya sabemos lo que nos  pasará. Actuemos en consecuencia, porque mañana puede ser demasiado tarde.

 

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