El Nuevo País .

 La mayoría ciudadana y gobiernos del mundo exigen suspender Constituyente

Tanto la mayoría ciudadana que votó el domingo 16 de julio como varios gobiernos del mundo le exigen a Maduro suspender la Constituyente y plegarse al mandato de la Constitución.

En días pasados la Conferencia Episcopal Venezolana le solicitó al presidente Maduro el retiro del proyecto constituyente, y agregó en la comunicación: “Estamos convencidos de que esto es urgente si usted quiere resolver la grave crisis alimentaria, de medicinas y de inseguridad, que está causando incontables víctimas, así como devolverle a Venezuela su plena institucionalidad democrática, contemplada en la Constitución”.

Coincidiendo con ese planteamiento, un grupo de 60 reconocidas personalidades venezolanas encabezadas por el jurista Pedro Nikken, expresidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, suscribió un documento hecho público denominado “Llamado al entendimiento nacional”, en el cual señalan necesario para evitar la escalada del conflicto político, el pleno funcionamiento de las instituciones y el Estado de Derecho. Concluyen con tres propuestas para superar la crisis política: en primer lugar, suspender el acto electoral fijado para el 30 de julio (la Constituyente) y abrir un compás de oportunidad para el entendimiento; segundo, mantener a la Santa Sede como mediadora en el proceso, como instancia capaz de ayudar a construir confianza, acercar posiciones y promover acuerdos; y tercero, proponen la creación de un grupo de cuatro países amigos invitados de mutuo acuerdo que acompañen la mediación, y sirvan de garantes para el cumplimiento de lo acordado, y que la vocería se reserve a la Santa Sede.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos, el pasado 10 de julio, representando la opinión de muchos presidentes y líderes del mundo, además de su conocimiento directo de la situación venezolana, hizo público en su “twiter” que él “considera que para una solución en Venezuela, es necesario que Nicolás Maduro desmonte la Constituyente”.

Si a eso le agregamos el contundente pronunciamiento mayoritario del pueblo venezolano en contra de lo que significa esa Constituyente, no hay duda de que el retiro de ese proyecto es un clamor y una urgente necesidad nacional para restablecer la efectiva vigencia de la Carta Magna, y para que el pueblo decida en las elecciones libres previstas en la Constitución sobre el destino del país y la manera de superar esta crisis.

Cuando un Presidente de la República, quien como tal representa a un poder constituido, pretende usurpar el derecho que la Constitución le otorga al pueblo de Venezuela, de ser el convocante de una Asamblea Nacional Constituyente, y eso lo hace valiéndose del apoyo sumiso de un TSJ y de un CNE que están al servicio del Ejecutivo Nacional y no de la Constitución ni del pueblo de Venezuela, y además  pretende imponer bases comiciales que desconocen la universalidad del voto así como la igualdad del valor del sufragio en cualquier parte del país donde se emita, está incumpliendo con su principal deber constitucional que es cumplir y hacer cumplir la  Constitución y las leyes.

El pueblo venezolano tomó la decisión de hacer valer sus derechos, y todavía tiene la esperanza de no tener que seguir entregando vidas, especialmente las de nuestros jóvenes.

barbozaomar@yahoo.com

 

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