Al negarse a suspender Constituyente Maduro sigue la vía del golpe de Estado

Al negarse a suspender la Constituyente, Maduro sigue la vía del golpe de Estado que lleva a un “punto de no retorno” que cambiará la dinámica del enfrentamiento local e internacional.

Mucho se ha habla sobre las sanciones que Trump pondría en caso de que se concrete la Constituyente y sobre lo dicho por el canciller español, Alfonso Dastis, quien señaló que se examinarían aplicar sanciones específicas, individuales y selectivas si se llega a un “punto de no retorno”, o sea, si va la Constituyente.

El Régimen no calibró el impacto que tendría imponer una Constituyente “a troche y moche”, cuyas bases comiciales “violan el derecho al sufragio universal y al propio principio de soberanía popular”, como dice Itamaratí (Brasil). Desde el comienzo, una parte significativa de la comunidad internacional se opuso a ella.

La consulta popular de la Asamblea Nacional (AN) ha tenido un gran impacto al mostrar un rechazo de casi 8 millones de venezolanos a  la Constituyente. La consulta es vinculante para la AN y para los millones de valientes ciudadanos que se manifestaron el 16J. Además, dieron un mandato político a la AN para que restituya el hilo constitucional, se realicen “elecciones libres y transparentes” y se conforme un “Gobierno de Unión Nacional”

Maduro, al negarse a parar la Constituyente para negociar, sigue el camino del golpe de Estado con la defenestración de la actual Constitución. Entonces llegamos al “punto de no retorno”.

En lo político, la AN tendrá que cumplir por todos los medios democráticos y constitucionales su mandato de  restituir la democracia con elecciones y un gobierno unitario. La apoya esa porción de la comunidad internacional que ya le ha advertido a Maduro el desafuero que está cometiendo. A muchos les costará reconocer un Gobierno surgido de este golpe de Estado y pudieran reconocer ese gobierno unitario surgido del mandato ciudadano.

Además, están las sanciones internacionales no solo de EE.UU. sino de Europa. Trump ya anunció que serán “económicas, rápidas y firmes”. Vienen sanciones individuales a militares y a civiles violadores de derechos humanos y corruptos.  Ya se habla de Vladimir Padrino y Diosdado Cabello. También la prohibición a personas y empresas norteamericanas de hacer negocios con individuos y empresas del gobierno venezolano. Incluso se prohibirían inversiones norteamericanas en el país, lo cual tendría gran impacto en CITGO y PDVSA. Suspender la compra de petróleo a Venezuela afectará a ambos países, pero pareciera que suplir ese 8 % que necesita EE.UU. podría ser más fácil que Venezuela recupere rápidamente compradores para esos 700.000 b/d que tendrán que ir a nuevos y lejanos mercados.

La pérdida del 75% de nuestros ingresos sería desbastadora. Y más grave será el aumento del deterioro de las condiciones de vida de la población, por lo que muchos analistas recomiendan a Trump no implementarlo. Más difícil será que tomen medidas directas contra CITGO, la sexta empresa refinadora de EE.UU. con 14.000 estaciones de servicio y 4.000 empleos directos. Ya hay un lobby muy activo a favor de CITGO.

El “punto de no retorno” cambiará los términos del enfrentamiento local e internacional en la búsqueda de la restitución de la democracia y se acerca a pasos agigantados. Tenemos que estar preparados para echar el resto.

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