Megadictadura objetivo de la llamada “constituyente” de Maduro y los suyos

La megadictadura es el objetivo central de la llamada “constituyente” de Maduro y los suyos. El que tenga ojos que vea, y oídos que oiga…

La gran habilidad de Fidel Castro y su pupilo venezolano, Hugo Chávez, fue ir desmontando, paso a paso, la democracia venezolana, e irla sustituyendo, paso a paso, por una neodictadura, esto es una dictadura disfrazada de democracia. No una dictadura convencional o tradicional, sino un despotismo más elaborado y con el disimulo de ciertos ropajes democráticos, que encandilaron a medio mundo, dentro y fuera de Venezuela.

Con el chorro de petrodólares provenientes de la bonanza petrolera más caudalosa y prolongada de la historia, se facilitó mucho el montaje de la neodictadura. Tanto, que buena parte de la oposición política se negaba a aceptar la realidad del despotismo depredador, y más bien buscaba excusas para avenirse en la “normalización” de semejante engendro.

Los personajes principales que concibieron y ejecutaron el referido proyecto de dominación, ya no están en este mundo. Sus sucesores, tanto en La Habana como en Caracas, son más crasos y menos habilidosos. Además, la catástrofe humanitaria que asola a Venezuela, ha logrado desenmascarar la farsa de revolución social, y ha suscitado el rechazo de la mayoría abrumadora del pueblo a la hegemonía envilecida y corrupta que lo sojuzga.

Por eso el invento de la “constituyente de Maduro”. Para dejar atrás hasta las mismas sombras de la neodictadura, o sea el disfraz de democracia, y para asumir el control de la vida nacional de un modo que esté oficialmente por encima de la voluntad popular. En pocas palabras, tratando de instalar una dictadura sin ningún tipo de disimulos, a prueba de votaciones, e impuesta a punta de una represión barbárica.

Asombra y decepciona que todavía haya algunos voceros que forman parte del espectro opositor, que se esfuercen por minusvalorar o quitarle importancia a tal “constituyente”. Los chavistas disidentes no lo hacen, porque saben bien lo que les puede venir encima. Maduro y los suyos, al parecer, se la están jugando por entero con la denominada “constituyente”. Y es probable que se lleven por delante a gran parte de los voceros políticos que se les oponen, así éstos sean más capaces de ladrar que de morder. Ojalá no ocurra eso, pero, repito, sería probable con la imposición “constituyente”.

No obstante, el turbomotor de la protesta nacional no está en el acierto de una conducción política, sino en el hambre… Y no hambre como símbolo de la catástrofe humanitaria, sino en el hambre real, cruel, creciente, que se deriva de la escasez, la hiperinflación, el pillaje estatal, y el control del poder por parte de la delincuencia organizada. Todo lo cual se agravará con una megadictadura.

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