Asamblea Nacional Constituyente último golpe contra la democracia

El último golpe contra la democracia lo asesta Maduro con una Asamblea Nacional Constituyente ilegítima y fraudulenta, que no fue convocada por el pueblo como manda la Constitución.

A estas alturas, el Gobierno sigue hablando de diálogo y paz. ¿Qué tipo de diálogo es ese que trata de imponer a la fuerza? Para llegar a la paz debe haber justicia. El Gobierno no puede obligar a nadie a sentarse a dialogar. Es ilógico. ¿Cómo se atreve a hablar de paz con amenazas?, como señaló en la pírrica marcha de cierre de campaña para la Constituyente.

A Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional y jefe de Primero Justicia; a Manuel Rosales, de Un Nuevo Tiempo; a Henry Ramos Allup, de Acción Democrática y a Luis Florido, de Voluntad Popular los convocó. “…A la oposición le conviene aceptar esta propuesta antes de que se instale la Constituyente. Les propongo que abandonen el camino insurreccional y se sienten a dialogar en las próximas horas. Si no fuera así, la Constituyente puede llamar a un diálogo obligatoriamente por ley…”, dijo Maduro.

Este Gobierno debe entender que nadie bajo amenaza y constreñimiento puede ser obligado a nada que no quiera, de lo contrario es nulo tal acto y es ilegal lo que dijo el Presidente. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no se cierra al diálogo; pero para sentarnos el Gobierno debe cumplir ciertas condiciones. Primero debe suspender el llamado para la Asamblea Nacional Constituyente; deben realizarse ya las elecciones regionales y municipales, deben liberar a todos los presos políticos; deben darles libertad plena a todos nuestros muchachos encarcelados injustamente; deben poner un parao a los “colectivos de paz” y queremos ver sancionados a los asesinos de nuestros jóvenes. Queremos justicia.

Si el Gobierno quiere diálogo para lograr la paz que ansiamos, todos deben cumplir ciertas condiciones porque ya una vez nos sentamos, llegamos a unos acuerdos y el Gobierno no cumplió ninguno de ellos. Esta vez debe cumplir primero para poder sentarnos, ya que a casi 110 días de protestas no les podemos decir a todos los venezolanos que han marchado pacíficamente y que han sido reprimidos brutalmente que nos sentamos a dialogar y ya.

Ratifico una vez más. Esta convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente es ilegal e inconstitucional. El pueblo no fue convocado para preguntarle si quiere un nuevo marco constitucional, asimismo es ilegal ya que la figura de los constituyentistas sectoriales chocan con el voto universal y directo.

Con estos votos sectoriales tendremos personas que votarán dos y tres veces y eso es ilegal. Por último hacer un marco constitucional no es juego y este no puede hacerse bajo la amenaza, el cobro de factura, la revancha, el odio. De allí no sale una Constitución buena, sino a la medida y esto es peligroso para la paz para la República.

Queremos un país de inclusión y oportunidades.  Queremos ser venezolanos otra vez; no chavistas, maduristas, ni opositores. Queremos volver a nuestra cotidianidad; recuperar nuestras vidas y sobretodo tener de nuevo una mejor calidad de vida. ¡Ya basta, Nicolás! ¡Ya basta!

@aixaconcejalccs

Relacionados:

¿Maduro se fue a Cuba?

Leer más