El Nuevo País .

Evidente descalabro del Gobierno en política exterior

Gerson Revanales, quien es diplomático de carrera, afirma que el removido excanciller pasará a la historia diplomática como “Samy, el breve”, lo cual demuestra el descalabro del Gobierno en política exterior.

Esta semana el socialismo del siglo XXI consumó un golpe de Estado a través de un fraude constitucional avalado por el poder judicial; materializado por el electoral y ratificado por el amoral. Este fraude pretende cambiar el sistema republicano que heredamos de los libertadores por un Estado comunal a la cubana, no compatible con el sistema democrático universal.

El fraude del socialismo del siglo XXI, dolorosamente, ha tenido hasta ahora un costo sumamente alto para un Gobierno que se dice humanista: 116 venezolanos de derecha, de izquierda, blancos, negros, indios, mestizos cayeron por pedir solo el cumplimento de la Constitución.

Esta “desconstituyente” ha empujado al país por un oscuro tobogán donde no se sabe cuál será la salida del túnel, salida que se debate entre la resistencia, la clandestinidad, la impensable guerra civil, inaceptable pinochetazo o desafortunada intervención extranjera. Se trata de un oscuro recetario con un solo responsable al haber hecho del diálogo un fraude más. Al haber usado este como un comodín para comprar tiempo en lugar comprometerse en un proceso de negociación franco, claro y sincero, como fueron los acuerdos y negociaciones de Esquipulas, Contadora y últimamente los acuerdos de paz en Colombia con las FARC- ELN.

En este momento, la condena internacional se ve venir en diferentes grados y formas. Unilateralmente, los Estados Unidos (en una nueva estrategia muy diferente a la impuesta a Cuba con el bloqueo de los años 60) está aplicando sanciones no hacia Venezuela o sus ciudadanos sino teledirigidas y personalizadas contra individualidades señaladas por violación de derechos humanos, narcotráfico y legitimación de capitales. La lista seguramente irá multiplicándose y las medidas irán siendo acogidas por otros gobiernos tanto de la región como de Europa

La indignación internacional comenzó a manifestarse con el desconocimiento de 42 países (13 gobiernos de la región, 28 de la Unión Europea (UE) más el Reino Unido), al declarar que no reconocerán la eliminación de la actual Asamblea Nacional, elegida democráticamente por una amplia mayoría que le dio la legitimidad necesaria para convertirse en el poder de los poderes, por ser la representante legítima del poder originario: el pueblo soberano.

Por la vía multilateral están a la vuelta de la esquina la aplicación de medidas sancionatorias que van desde la suspensión dentro de la OEA (que pudieran verse como inocuas ante medidas verdaderamente punitivas como las de MERCOSUR contenidas en el Protocolo de Ushuaia II), suspender el derecho a participar en la estructura del MERCOSUR; cerrar las fronteras terrestres; suspender o limitar el comercio, tráfico aéreo y marítimo y las comunicaciones; hasta promover la suspensión en el ámbito de otras organizaciones regionales e internacionales.

La cuestión está en que ciertamente al Régimen poco le importan las medidas y sanciones económicas, cuando su credo es hacer pasar hambre al pueblo para tenerlo sometido y subyugado al amparo de la imagen del profanador del Panteón y bendición de los Castro.

 

Relacionados: