El Nuevo País .

Pretensión de Maduro se estrelló contra la firme oposición internacional

La pretensión de Maduro de perpetuarse en el poder usando un sistema semejante al cubano se estrelló contra la firme oposición internacional, manifiesta la esposa del alcalde Antonio Ledezma.

Con la valentía que siempre le ha caracterizado, Antonio Ledezma, en mensaje dirigido al país el lunes 31 de julio, expresó que no tenía por qué sorprender lo ocurrido el domingo anterior, cuando se realizó el mamotreto de la elección de la asamblea constituyente. Eso -expresó- era un fraude más que cantado.

Sabemos perfectamente que los poderes públicos se han convertido en aparatos al servicio de un régimen totalitario, de una tiranía que ese domingo reincidió en seguir golpeando y destruyendo nuestro estado de derecho apoyándose en siete magistrados de naturaleza ilegal y en una fracción de la Fuerza Armada Nacional.

Indicó que “no se pueden ganar batallas cuando nos derrotamos nosotros mismos, y si rectificamos transitando por el camino de la autocrítica para corregir los errores, no tengo ninguna duda de que Venezuela conquistará pronto su libertad, y se librará de este Estado fallido, de este Estado forajido”.

El fraude de la constituyente fue confirmado no solo por la ausencia de electores en las mesas de votación -en clara demostración de que el pueblo no se hizo cómplice de esa violación constitucional- sino por la contundente denuncia de Smarmatic, empresa encargada del sistema de voto electrónico empleado en ese proceso electoral impuesto por Maduro, la cual anunció que “hubo manipulación de los resultados”.

Ante el mundo quedó evidenciada la ilegalidad de ese parapeto, que solo sirve para los intereses del Régimen en sus pretensiones de perpetuarse en el poder con un sistema similar al cubano, y que hasta ahora ha sido rechazado por más de 40 países.

A todas estas importantes manifestaciones de rechazo se unió el Papa Francisco, quien el pasado viernes expresó su preocupación por la situación que vive Venezuela e instó al gobierno de Maduro a suspender la Constituyente por fomentar “un clima de tensión” e “hipotecar el futuro”. Pide, asimismo, que se suspenda señalando que dicha Constituyente “más que favorecer la reconciliación y la paz, fomenta un clima de tensión y enfrentamiento”. El Vaticano lamentó la “radicalización y el agravamiento de la crisis” y señaló que el Papa “sigue de cerca” esta situación y “sus implicaciones humanitarias, sociales, políticas, económicas e incluso espirituales”.

La Santa Sede pidió a los actores políticos, y en particular al Gobierno, que se asegure el pleno respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, como también de la vigente Constitución, y puso de relieve el grave sufrimiento del pueblo a causa de las dificultades para obtener alimentos y medicamentos, y por la falta de seguridad”.

Ante este importante pronunciamiento, es posible que desde el Gobierno se califique al Papa como “injerencista”, pues es conocida la forma de proceder del Régimen descalificando e insultando a quien le adverse.

Entre las numerosas características negativas de este Régimen está la permanente y sistemática violación de los más elementales derechos humanos.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA ha otorgado su peor calificación a Venezuela por graves y serias violaciones. También ha sido objeto de condena por numerosos organismos internacionales.

 

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