En marzo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) restó facultades al Parlamento dominado por la oposición, cuyos miembros se opusieron a cualquier nuevo acuerdo petrolero con Rusia e insistieron en conservar el poder de vetarlos. Días después, tras protestas contra la medida, el Supremo revirtió parte de los polémicos fallos, pero permitió al presidente conservar la autoridad para firmar acuerdos petroleros sin el aval del legislativo. Solo así podría sobrellevar la crisis en Venezuela y despejar el camino para la expansión de la estatal rusa Rosneft, dijo a Reuters el alto representante del Gobierno venezolano.

“La presión por parte de Rusia ha jugado un rol importante en las decisiones políticas de Nicolás Maduro”, dijo la fuente en condición de anonimato. Esto ha llevado a que Moscú se valga de su posición como prestamista de último recurso para ganar más control sobre las reservas de crudo del país OPEP, las más grandes del planeta.

La estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ha estado negociando en secreto al menos desde principios de este año con su par rusa Rosneft y le ha ofrecido participaciones en hasta nueve prolíficos proyectos petroleros, según un alto representante del Gobierno venezolano y dos fuentes del sector familiarizadas con las conversaciones.

Rosneft dijo en agosto que ha prestado un total de 6.000 millones de dólares a PDVSA, y un total de 17.000 millones de dólares en préstamos y líneas de crédito desde 2006, según cálculos de Reuters basados ​​en préstamos y líneas de crédito anunciados por el Gobierno venezolano.

Fuente: Reuters / Foto: Sputnik Mundo