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Expulsión del Mercosur deja al país huérfano y sin piso en integración regional

El autor, diplomático de carrera y vicepresidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (COVRI), señala que la expulsión del Régimen de MERCOSUR deja al país huérfano y sin piso en los procesos de integración regional.

Esta semana, el presidente obrero le dio dos golpes mortales a la memoria del comandante eterno: en lo interno ordenó una fraudulenta Constituyente a su medida, que deja moribunda la “Bicha” de Chávez; mientras que en lo internacional, gracias a la aguerrida gestión de su cancillería, el Régimen fue expulsado del MERCOSUR.

Como es público y notorio, a pesar de los esfuerzos diplomáticos, el Régimen fue “excomulgado” por su sistemática  violación al Tratado de Asunción y a los protocolos I y II de Ushuaia; lo cual representa un golpe letal a las relaciones con el bloque y al mismo tiempo una puñalada al proyecto geopolítico de Chávez de llevar el socialismo del siglo XXI hasta la cuenca del Río de la Plata con la complicidad de Lula, los Kirchner, Mujica y el cura Lugo.

En la práctica, la expulsión del bloque comunitario tiene mayores consecuencias que el Decreto Obama y la lista Trump, puesto que estas sanciones afectan solo a los indiciados; en cambio, la expulsión tiene efectos directos sobre el modelo económico del Régimen al dejar los motores de la economía sin mercados.

La concepción geopolítica de Chávez nunca tuvo posibilidades. Partía de una tergiversación del ideal bolivariano y dependía primero de que sus socios estuvieran en el poder, pero los sueños del profanador del Panteón se convirtieron en “vapores de fantasía con la Kirchner a las puertas de un juicio penal, Lula condenado por corrupción, Dilma destituida por tramposa y Correa cuasi exiliado en Bélgica”. Y segundo, que los precios del “estiércol del diablo” se mantuvieran por encima de los 100$.

Una rápida revisión de los efectos desbastadores de la política comercial que han sacado fuera de mercado la producción nacional tiene dos razones. Una explicable a la luz de la teoría de la integración: el Régimen no se preocupó en defender los (SGP) de la Unión Europea y de EE.UU., que beneficiaban a las PYMES al otórgales arancel cero a sus productos.

El segundo gran error fue la denuncia a la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Esta salida cerró el acceso de las exportaciones a nuestro mercado natural. Por último, el ingreso a MERCOSUR no tenía ninguna razón si no era una alianza política que se chuleaba nuestros ingresos petroleros. En definitiva, nuestras exportaciones resultaban más caras y menos competitivas en cualquiera de los anteriores mercados.

La segunda razón de este descalabro se encuentra en las leyes de la competitividad: en un mercado globalizado, la competitividad se da por precios, calidad y tecnología; factores difíciles de satisfacer con un control cambiario sin materias primas ni apoyo del Estado.

Hoy, el país se encuentra fuera de juego al no ser parte de los principales mecanismos de integración ni contar con acuerdos de Libre Comercio como Chile que cuenta con 18, Colombia con 7, Perú 7 y Bolivia con 2. Como consecuencia, bajo las actuales condiciones, la competitividad de nuestros productos se hace inviable tanto hacia el exterior por lo antes expresado como internamente por el modelo económico socialista.