El Nuevo País .

En Venezuela se libra la batalla que define la suerte del continente

La batalla que se libra en Venezuela definirá la suerte del continente, por esa razón es de capital importancia toda la ayuda internacional.

Así como para el Régimen hay imperios buenos y malos también hay invasiones buenas y malas. Ya EE.UU había dicho que no descartaba ninguna opción en el caso venezolano. Pero cuando Trump dijo Venezuela “… es nuestro vecino… la gente está sufriendo, y se están muriendo. Tenemos muchas opciones… incluyendo una posible opción militar si es necesario”. Se armó la sampablera. Se entendió como la amenaza de una invasión norteamericana, aunque la opción militar no necesariamente signifique una invasión armada sea en solitario (Panamá) o acompañada (República Dominicana o Granada).

Los gobiernos latinoamericanos rechazaron una intervención militar. El Régimen aprovechó para decir que Trump pretende arrastrarnos “… a un conflicto que alteraría permanentemente la estabilidad, la paz y la seguridad de nuestra región”. Por su parte, la MUD emitió un excelente comunicado que deja claro que estamos invadidos por los cubanos, y le recuerda al hemisferio que la Venezuela chavista se ha convertido “en una amenaza regional”.

¡Bravo! Es la primera vez que la MUD rechaza con contundencia  la dura realidad de la invasión cubana  perpetrada con la anuencia del Régimen. Hay como 50.000 funcionarios castristas reconocidos. Todos certificados por el Partido Comunista cubano y sus servicios de inteligencia antes de arribar, desde los (para)médicos y entrenadores deportivos hasta los militares que pululan y controlan las FANB, pasando por los agentes empresariales, que han quebrado varias empresas (ejemplo, los centrales azucareros) que cobran completo y en dólares -me refiero a los Castro. Para EE.UU., como dijo la CÍA y el vicepresidente Pence, somos una amenaza regional.

Los cubanos no andan solos en esto y no me refiero a las denuncias de que hay bolivianos entre los represores de los valientes escuderos. Me refiero a que ellos están articulados internacionalmente para mantener a “los gobiernos progresistas” en el poder, como postula el Foro de San Pablo. El pranato castrochavista que tiene secuestrada a Venezuela incluye además de los cubanos al narcotráfico, las “bancrim”, la guerrilla, los extremistas islámicos y el imperio ruso. Asunto que reconoció el director de la CÍA recientemente. Para el Foro, en Venezuela se juega la suerte de América -léase del castrochavismo- y llaman a sus aliados internacionales a cerrar filas con el Régimen. La batalla que se libra en Venezuela, dicen, definirá la suerte del continente. Nada más cierto. Por eso se requiere toda la ayuda internacional posible. Como la que recibimos en la época de la Independencia y como la que dimos al resto de Suramérica cuando invadimos para expulsar al imperio español.

Aunque Trump haya advertido sobre la “opción militar”,  nadie quiere una invasión gringa. Pero así la opción militar está sobre la mesa. Con esa opción también se debe contar. No es la oposición sino el pranato reinante el que desde hace tiempo ha activado la opción militar. Y es bueno que sepa el Régimen, los cubanos y sus aliados así como las FANB, los que apoyan al Régimen y los que no, que del lado de la defensa de la democracia hay un contrapeso militar “si es necesario”.

 

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