En América Latina se adelanta un plan de dominación del comunismo internacional

La problemática venezolana es un asunto de interés continental que si no se resuelve eficazmente ahora afectará la soberanía de los demás países de la región.

Por José Curiel

En medio de la tremenda crisis económica y social del pueblo venezolano y la política de brutal represión del Gobierno hay que resistir. El Régimen actual es insensible ante el dolor humano y no le importa el hambre, las enfermedades ni la muerte de la gente. Sólo le interesa implantar a sangre y fuego un sistema político, económico y social que ha fracasado en todo el mundo. Bastan algunos ejemplos dramáticos: después de 73 años la Unión Soviética fracasó; después de 44 años, Alemania Oriental; después de 43 años, Polonia y siguen fracasando las dictaduras de Cuba, transcurridos 58 años, y Zimbabue, después de 30. Venezuela, después de 18 años va por el mismo camino ¿Qué más ensayos perversos queremos? Hay que resistir para salir de este infierno. Churchill fue un ejemplo de resistencia victoriosa.

Winston Churchill fue designado primer ministro del Reino Unido en mayo de 1940, cuando ya Alemania se había apoderado del continente europeo. Sólo la Unión Soviética y Gran Bretaña permanecían libres. La “luftwaffe” (la fuerza área) alemana bombardeaba permanentemente a Londres y a otras poblaciones de Inglaterra.

Contrariamente a la política de apaciguamiento de sus predecesores, Churchill decidió resistir. Y así convocó al pueblo británico a luchar aunque costara sangre, sudor y lágrimas. Luego, la invalorable presencia de los aliados lo respaldó en su intento de liberación de Europa, que culminó en 1945 con una gran victoria.

Salvando el tiempo y el espacio, en América Latina se adelanta un plan de dominación del comunismo internacional, expuesto cínicamente por Fidel Castro en el llamado Foro de Sao Paulo en 1990. Se trata de establecer una base con suficientes recursos -en este caso petróleo- que financie ese macabro plan. Por eso es su intento de terminar de apoderarse de Venezuela, utilizando su economía para ese propósito y no para el bienestar del pueblo venezolano.

Hay que estar claros: el problema nuestro no es únicamente local. Es un asunto de interés continental, que hay que analizarlo en el marco de la geopolítica. No se pararán en Venezuela sino que seguirán apoderándose de los países, continuando posiblemente  por Colombia. Los gobiernos democráticos del continente están claros: no se trata solamente de la supervivencia del pueblo  venezolano sino también de la de ellos como países libres y soberanos.

¿Qué hacer?

Los venezolanos debemos seguir luchando cada vez con más brío y exigir y agradecer la mayor solidaridad de las democracias del continente para salir de este ejército de ocupación de comunistas cubanos, rusos, chinos e iraníes que han invadido nuestra Patria.

Nuestros  compatriotas  han pagado su  cuota de sangre, sudor y lágrimas. ¡Pronto llegará el momento de la liberación!

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