La trampa del Régimen era que no nos inscribiéramos en las regionales y ¡lo hicimos!

El Gobierno pensó que no nos inscribiéramos en las regionales y lo hicimos, porque creemos en la convicción democrática del pueblo.

Vivimos momentos muy difíciles para la patria. Quizás los más oscuros de nuestra historia, porque la crisis está en todos los sectores y ámbitos de la vida nacional. El sistema político democrático ha sido asfixiado y la economía en proceso de empeoramiento y cerca del colapso. La sociedad disgregada, sumida en la violencia y ante la impunidad rampante ha tomado por “manos propias” la justicia, escenario que hace siglos el mundo moderno superó.

El Gobierno insiste en mantenerse en el poder al costo de lo que sea. Sabiendo el repudio del pueblo pretenden quedarse por la fuerza, llevándose por delante lo que sea, como demuestra el saldo de más de 130 muertos por uso inhumano criminal de la fuerza pública. Se instaló una Constituyente espuria -cuyos asambleístas no saben con cuántos votos fue electo cada uno- para desde ahí gobernar en nombre de un poder originario que asaltaron de su verdadero titular: el pueblo venezolano.

La Constituyente ha demostrado su carácter dictatorial actuando de modo arbitrario y antirepublicano. Nos arrebataron nuestras facultades constitucionales como Asamblea Nacional (AN) y pretenden negar al mundo su golpe contra la democracia. Pero nadie les cree. Tenemos el apoyo de la gran mayoría de los países de América, del mundo occidental y de la Unión Europea. Y contamos con lo más importante y demoledor: el pueblo de Venezuela que nos escogió el 6 de diciembre de 2015 y que nos ha acompañado en la calle en los últimos meses.

Sin duda, el escenario está claro y para nadie es ajeno. Hoy los retos son más grandes y nuestra responsabilidad como dirigentes políticos es mayor. Tenemos que conducir al pueblo con rectitud y valentía, asumiendo las consecuencias pero en unidad. En todos los escenarios demostrar nuestra fuerza, como pretendemos hacerlo en la elección de gobernadores conscientes como hemos estado en cada elección de las dificultades que representa postularse ante un CNE cuyas rectoras están sometidas a los designios del Ejecutivo. Pero de eso se trata la lucha, de enfrentar en todos los espacios y con organización unitaria. Así ganamos la AN con este mismo CNE vergonzoso.

Este es el momento de la unión y la cohesión entre todos los venezolanos. No hay lugar para la desesperanza. Nos toca combatir en el terreno que sea y así lo haremos. La trampa del Gobierno era que no nos inscribiéramos en las regionales y lo hicimos porque creemos en la fuerza del pueblo y su convicción democrática. Hoy, apostar al voto es un acto de rebeldía frente a una dictadura que cree en balas y abusos. Nosotros reafirmamos frente al mundo nuestro talante democrático y no con eso demostramos cobardía. Al contrario, demostramos valentía al confrontar a quienes detentan el poder y abusan de él.

Nosotros, en lo que nos corresponde, colocaremos nuestros esfuerzos, como siempre, al servicio de la Unidad para luchar en la AN, en las calles de Mérida y de toda Venezuela, en los foros internacionales y en la campaña social para la victoria en las elecciones regionales.

No nos desanimemos. Hoy más que nunca fuerza y convicción. ¡Combatir hasta triunfar!

@williamsdavila

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