Es mandato constitucional que salgamos de este Régimen para rescatar nuestra soberanía

El exministro de obras públicas y exgobernador del estado Falcón, José Curiel, considera un mandato constitucional que los venezolanos salgamos de este Régimen para rescatar nuestra soberanía.

Por JOSÉ CURIEL

El país tuvo que calarse otro show de Maduro. Esta vez arengando a sus milicianos -unos cuantos de tercera edad- a inmolarse en defensa de la patria con motivo de la pronta llegada de los portaviones, los drones y los marines, listos para invadir Venezuela. Frente a los gritos destemplados del Gobierno por esa supuesta intervención extranjera es necesario reflexionar sobre varias cosas.

Lo primero, sobre el concepto de democracia y régimen democrático. Hoy hay un consenso generalizado de que para ostentar este título un Gobierno debe llenar a cabalidad al menos dos condiciones esenciales. La primera es haber sido electo en elecciones libres y transparentes; la segunda, ejercitar un proceder democrático que respete los derechos humanos. Podrá haber dudas en relación a la elección de Maduro frente a Capriles, pero no queda duda alguna de que este Gobierno no cumple en lo más mínimo con la segunda por ser incapaz, corrupto y planificadamente destructor de Venezuela en grado superlativo. Ya está asentado un consenso mundial de que esto no es una democracia sino una burda dictadura.

Lo segundo es sobre el concepto de soberanía. La Constitución y la lógica afirman que la soberanía reside en el pueblo y en los derechos de la gente que habita un determinado territorio. Sin gente no hay soberanía, aunque exista un territorio. Por eso es falso argumentar que Venezuela es soberana. La han violado la presencia abusiva de extranjeros que han saqueado los recursos del país con la complicidad y el beneplácito del régimen Chávez-Maduro. Cubanos, rusos, chinos e iraníes han explotado los recursos petroleros y minerales del país y han hecho los grandes negocios.

Pero además, Venezuela no es soberana porque su gente sufre hambre, enfermedades, represión y muerte por parte de un Régimen insensible e inhumano que no solamente ignora las necesidades esenciales del pueblo venezolano, sino que impide que  diversos países y organizaciones internacionales provean una ayuda humanitaria. No solamente es esto sino que diversas fuentes han señalado que detrás de las bolsas de comida que el Régimen reparte está un gran negocio de los jerarcas del Gobierno.

El Régimen, apegado a una ideología obsoleta y fracasada, ha destruido la producción nacional. La industria privada está trabajando apenas a una tercera parte de su capacidad y las grandes industrias estatizadas de Guayana a menos del 10 %. Esto ha provocado una aguda escasez, una gigantesca inflación y una enorme pérdida del poder adquisitivo de la población. Una generalizada pobreza y una desnutrición atroz.

Definitivamente este gobierno tiene que salir para poder rescatar la soberanía venezolana.

Es un mandato constitucional que los habitantes de este país sin distingos de ningún tipo luchemos sin descanso, con el apoyo de los gobiernos democráticos del continente y de otras regiones del mundo para poder iniciar la reconstrucción moral y material del país, soberanamente.

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