Corto y Profundo

Orgulloso chavo-madurismo

La sociedad venezolana ha hecho cuanto puede hacer para demostrar su repudio a una dictadura que hasta como tal es indigna, por su condición estrafalaria y esperpéntica. Ya nuestro pueblo no puede hacer más frente a los fusiles del narco-generalato que sostiene al régimen. Le toca esperar con estoicismo que los grandes intereses globales se pongan de acuerdo sobre cuál será nuestro destino. Esos intereses se mueven en torno a los colosales yacimientos de petróleo y gas descubiertos en aguas esequibas por Exxon-Mobil, hoy por hoy el mayor poder individual del planeta. Los estados europeos pujan, con la entente EE.UU.-Gran Bretaña, por una participación en ese botín. Cuando se pongan de acuerdo verán qué hacen con Rusia y China, a quienes el madurismo cívico-militar ha entregado el subsuelo nacional. Y de allí saldrá la solución.

La plana mayor del castro-chavismo y su hijo bobo, el madurismo, así como su descendencia, podrán decir con orgullo que ellos arruinaron a Venezuela y entregaron los restos a los imperialismos, que son varios y son todos malucos.

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Rafael Poleo

Director -Editor del diario El Nuevo País. Fundador de la Revista Zeta. Presidente del Grupo Editorial Poleo. Periodista. Analista político.

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