El Nuevo País .

No pudieron impedir que en Europa se escuchara nuestra voz

Aunque el Régimen impidió mi salida del país para reunirme con algunos importantes líderes europeos, no pudo impedir que en Europa se escuchara nuestra voz.

El pasado sábado 2 septiembre bajé al aeropuerto de Maiquetía, como siempre he hecho durante estos largos tres años, para iniciar una nueva gira que me llevaría a encontrarme con la dirigencia política más importante de Europa: el presidente Rajoy de España, el primer ministro Emmanuel Macron de Francia y la canciller Angela Merkel de Alemania.

Para mi sorpresa fui retenida antes de llegar a migración por unos funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana que me rodearon para comunicarme que me encontraba retenida.

Sobre mí no pesa orden de arresto ni prohibición de salida del país. No existe argumento legal alguno que pueda impedir mi derecho al libre tránsito ni el de salir de viaje a cumplir con mi trabajo de activista de derechos humanos. Pero como ya sabemos y como he venido denunciando a lo largo de estos años y en todas las latitudes del mundo de forma pública, en Venezuela no existe Estado de Derecho; en Venezuela no se respetan las leyes porque en Venezuela no hay democracia. Hay dictadura.

¿A qué le temen? ¿Qué es lo que no quieren que diga? ¿Por qué arman ollas en mi contra para desprestigiarme? ¿Por qué tratan de atacar a mi familia y mi reputación?

Muy sencillo y tan básico como lo es la razón por la que existen las dictaduras: porque le tienen miedo a la verdad. Todo aquel ciudadano que hable con la verdad que desnude al régimen opresor debe ser perseguido, encarcelado, silenciado.

Eso es lo que han venido haciendo sistemáticamente en Venezuela. Eso explica los miles de heridos en las protestas. Eso explica los 123 asesinados. Los 545 presos políticos. Los torturados y los exiliados. El miedo a la verdad también es lo que explica que pongan a nuestro pueblo a pasar hambre, enfermedades e inseguridad. Quieren someternos, silenciarnos, comprarnos y quieren a toda costa y por cualquier medio callarnos.

Se equivocan una vez más. No nos callarán. Podrán encarcelarnos, pero no podrán encarcelar la verdad. Podrán perseguirnos, pero no podrán escaparse de la verdad. Podrán dispararnos, pero no podrán esquivar el peso de la verdad.

Y la verdad es que hoy Europa nos escucha. En esta misma gira que pensaban haber destruido evitando mi salida del país nos escuchan porque están el presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges así como su vicepresidente Freddy Guevara representándonos a Leopoldo, a mí y a los 30 millones de venezolanos. Nos escuchan porque no podrán callarnos.

Aunque en Venezuela hay una Dictadura que viola sistemáticamente todos los Derechos Humanos de todos los venezolanos y lo hace a propósito y lo hace con maldad y crueldad no podrán callar la verdad, pues como reza el dicho popular “no se tapa el sol con un dedo”. ¡Seguimos Venezuela! ¡No nos callarán jamás! Fuerza y fe.

Relacionados: