Falsedades del Poder Moral se convierten en verdades

Las falsedades como mentiras del Poder Moral se convierten en verdades para la revolución.

En la Francia de 1789, Maximilian Francois Robespierre fue un destacado líder de la Revolución Francesa, diputado a la Asamblea Nacional Constituyente, se hizo famoso por haber instaurado como Fiscal el Régimen del Terror; no obstante, la revolución le cobró sus arbitrariedades al pasarlo por la guillotina como a su inventor Joseph Guillotin.

En la Venezuela del 2017, el nuevo Fiscal General, emulando a  Roberspierre, hizo uso del Carmonazo para sus propios intereses, olvidando u ocultando -como mejor le parezca al lector-, que fue un General en Jefe quien la madrugada del 11A despertó y anunció al país que las FF.AA le habían solicitado la renuncia al presidente, “la cual aceptó”. En la actualidad ese general disfruta de su exilio dorado como embajador.

Las extemporáneas y estridentes revelaciones contra la fiscala Ortega son sorprendentes. Según la norma contenida en el Art. 274 de la Constitución, la Fiscalía (junto con el Defensor y el Contralor General) conforman el Poder Moral (presentado por el Libertador en su proyecto de Constitución al Congreso de Angostura en 1819). Este poder operaría en el ámbito de la tutela de los intereses públicos, ya que estaría destinado a prevenir, investigar y sancionar los hechos que atentarán contra la ética pública y la moral administrativa; velaría por la buena gestión y la legalidad en el uso del patrimonio público y el cumplimento y aplicación del principio de la legalidad en toda la actividad del Estado.

Al amparo de este propósito, habiendo declarado el propio Maduro que “nunca tuvo el apoyo de la Fiscala”, venir en este momento el nuevo Robespierre, después de formar parte del Poder Moral como Defensor del Pueblo, a denunciar que la Fiscala General y su marido cometieron toda clase de delitos, es la mejor confesión de parte de la ineficiencia de los integrantes del Poder Moral y/o indiferencia por complicidad política mientras la Sra. Ortega era fiel al Régimen, lo cual suena a retaliación y persecución política. En los bajos fondos esto se llama “pase de factura”.

El Sr. Tarek, con sus denuncias contra Ortega Díaz, pareciera haber descubierto la pólvora, la cual para su información fue inventada por los chinos en el siglo IX. Pretender hacer creerle al país que los únicos hechos de corrupción se sucedieron con LOD es insólito. Si es así, dónde estaba el Poder Moral y la Fiscalía cuando PUDREVAL, los BOLICHICOS, CADIVI, ODEBRECH o los NARCOSOBRINOS; o qué hizo el Defensor del Pueblo ante la falta de medicinas, alimentos y pare usted de contar

Quienes hemos adversado la revolución, todavía recordamos el discurso del joven de camiseta con saco, pero parece que la corbata le ha creado demasiados compromisos para meterle el cuento a los ciudadanos de que la corrupción comenzó con Ortega Díaz y no hace 18 años. Mi pregunta final es, ¿por qué miraba para otro lado el Poder Moral cuando la Sra. Ortega hizo lo que usted dice que hizo y por qué el Poder Ciudadano no actuó como debía a la luz del Art. 274 de la moribunda constitución de Chávez?

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