El Nuevo País .

Elegidos los candidatos unitarios debemos apoyarlos sin reservas

Los candidatos unitarios a las gobernaciones son la punta de lanza, el rostro, de nuestra responsabilidad primordial que es con Venezuela entera cuya realidad reclama cambio.

Este domingo con las primarias, quedan listas las postulaciones de la Unidad a los ejecutivos regionales. Legislativos no se elegirán, por otro truco oficialista para amortiguar su derrota política si, como ocurrirá de realizarse las elecciones, no puede evitarla.

Ya antes, en Nueva Esparta, Anzoátegui, Carabobo y Vargas se había logrado acuerdo en torno a nombres merecedores. Me habría gustado que en otras regiones ello hubiera sido posible. Recuerdo algo que antes he dicho por aquí mismo: la política es el arte de hacer posible aquello que es necesario. Eso nos hubiera evitado riesgos predecibles en una situación como la nacional. Eso tampoco lo olvidemos: Estos son unos comicios regionales cuyo significado esencial es nacional. Como defensor convencido de la descentralización, entiendo que ésta podrá desarrollar todo su potencial solo si con un cambio superamos el patológico centralismo del grupito que gobierna a contravía de la Constitución.

Con lo anterior quiero decir, ante todo, que elegidos los candidatos unitarios debemos apoyarlos sin reservas, porque la Unidad es la ruta del cambio. Nadie tiene excusa para no sumar su esfuerzo por el cambio a través de la Unidad. La Unidad que no es perfecta sino perfectible, que siempre podemos y debemos mejorar y ampliar, para que tenga claros sus objetivos así diseñe y ejecute estrategias cada día más eficaces. Porque la amplitud, virtud necesaria, no puede desembocar en inmovilismo por confusión, indecisión o conflicto de estrategias contradictorias.

En aquellos lugares donde votó mucha gente en la primaria, se ratifica el mandato popular de sacarle al camino electoral todo lo que pueda dar para ese cambio que la mayoría de los venezolanos queremos en paz y democracia. Y allí donde la comparecencia fue menor, que ello sirva de medida del esfuerzo que tendremos que hacer para convencer a más de que un voto por los candidatos de la MUD es protesta eficaz, así como la abstención de un descontento es el regalo inmerecido que la dictadura desea recibir.

No podemos renunciar a ningún medio lícito de lucha política. Cada uno es una puerta que debemos mantener abierta y empujarla cuando el Gobierno la quiera cerrar.

La elección de gobernadores no acabará con la dictadura, pero 23 mandatarios regionales rojos la reforzarán en proporción indeseable, mientras un triunfo opositor en la mayoría de los estados será un duro golpe para la terca ambición del grupito en el poder.

Como la Unidad no cayó en la trampa de abandonar la participación, no descartemos que el Gobierno con cualquier pretexto posponga la votación. Estemos preparados, también, para cobrar esa victoria política que sería imposible con la abstención.

 

Relacionados: