El Nuevo País .

Caracas está inundada por sus cuatro costados de basura

Un municipio con un Alcalde Ausente es como un niño a quien le toca crecer huérfano porque su padre lo abandonó.

Lamentablemente, en la capital de la República los habitantes nos sentimos como aquellos niños que han tenido que crecer abandonados por el padre, quien nunca les prestó atención o, en el peor de los casos, los abandonó. La que debiera ser la ciudad mejor cuidada está desasistida por quien fue electo para dirigir el rumbo hacia una urbe autosustentable. Al Alcalde Ausente ahora le han acuñado un nuevo apodo y es el del “Rey de la Basura”. Bien merecido lo tiene, ya que Caracas está inundada por sus cuatro costados por la basura.

Nunca he sido partidaria de los apodos que vengan con un tono despectivo, pero en este caso la jerga popular -con toda la razón del mundo- le ha acuñado esa distinción al Alcalde por la incapacidad manifiesta al no poder atender una de las necesidades básicas de la población y es la de atender la recolección de los deshechos.

Hay dos cosas en la vida que no se pueden ocultar: una es la tos, y la otra es la basura. Caracas, en sus 22 parroquias, sufre desde hace ya varios años de ese problema. Sabemos que no solo ha sido en este gobierno donde hemos atravesado esa dificultad en la prestación de ese servicio, pero lamentablemente, por la ausencia de quien es llamado a ser el gerente de la ciudad se ha convertido en otro de los flagelos que nos atacan a diario.

Basta dar un simple paseo por la Avenida Libertador en su parte baja para ver el estado en que se halla dicha transitada vía de comunicación. Tanto es igual en la Calle Bolivia de Catia, en la Calle Principal de El Observatorio en el 23 de Enero o en la Avenida Principal de La Yaguara. Yo le invito, si alguna vez este señor empieza a ejercer sus funciones de Alcalde, a que juntos recorramos las parroquias caraqueñas sin que previamente sus colaboradores se la hayan mandado a limpiar, porque saben que él pasará para realizar algún acto de proselitismo que no tiene nada que ver con la función para la cual fue electo, para que con sus propios ojos constate el estado deplorable en que ha sumergido a la otrora ciudad de los techos rojos, a la sultana de El Ávila, la ciudad que fue inspiración de bardos y poetas para sus composiciones.

Debemos rescatar la ciudad de manos de gente incapaz y hacerla una ciudad autosustentable, donde los servicios públicos funcionen, donde haya calidad de vida para todos y que la esperanza del pueblo sea materializada con hechos y obras concretas sin distinción de parcialidad política, credo, raza o condición social.

Todos debemos ser coparticipes en la gestión municipal para que sea eficiente. Insisto en que debemos ser los contralores de todos aquellos que hayan sido electos para cargos públicos, al igual que de todos aquellos funcionarios que trabajen para cualquier organismo del Estado, porque al pueblo es a quien se le debe rendir cuentas de toda la gestión. Todos debemos estar hoy más que nunca unidos en torno el rescate de la majestad del más alto cargo dentro de cada municipalidad y hacer todo lo posible para que dentro de la vía democrática, pacífica y electoral definamos nuestro rumbo y le gritemos al mundo que sí se puede porque en Venezuela y en Caracas “Si Hay Futuro”.

@aixaconcejalccs

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