El Nuevo País .

La MUD se ha partido. El “gang de los cuatro”(G4) ha decidido cohabitar con el régimen

Ir a prostituirse a la “prostituyente” sería una doble traición: al mandato del 16-J y a la comunidad internacional que rechazó la Asamblea Nacional Constituyente.

La juramentación de cuatro gobernadores electos de AD ante la ilegítima Asamblea Constituyente cubana (iACC), está produciendo un impacto brutal en el panorama político venezolano. La explicaciones que dio la valiente gobernadora del Táchira -digo valiente pues hay que tener riñones para asumir la defensa de esa posición mientras los demás hombres callaban-– no fueron más que galimatías que no convencieron ni resolvieron nada.

Ahora vienen las lamentaciones y los remiendos; las acusaciones y el “te lo dije”; los análisis aguas abajo de lo que ha venido pasando; y, por supuesto, los señalamientos y las culpas.  Muchas de ellas confunden este oprobioso acto con la lucha que se libró el 15-O.

No me arrepiento de haber insistido en que había que ir a elecciones, ni de haber defendido a la MUD, pues creo que la pelea hay que darla en todos los frentes y que, como  nos recordó Lech Walesa, sin organización (es decir, sin esa unidad de partidos) no podremos salir de este embrollo. Preferiría que la MUD fuera más que una junta de condominio y se convirtiera en una organización orgánica y disciplinada para avanzar más contundentemente, pero eso es lo que hay. En especial, pues el pranato, aunque con múltiples intereses, tiene una sola dirección, que no dudo viene de La Habana.

Insisto como dije en mi pasada columna, hay que “volver a lo acordado por 7,7 millones de venezolanos el 16-J”, que “ir a prostituirse a la ‘prostituyente’ sería una doble traición: al mandato del 16-J y a la comunidad internacional que rechazó la iACC”. Y señalé lo obvio: humillarse ante ella “partiría a la MUD y dejaría muy mal a los partidos que lo hagan”. Y así está sucediendo.

La MUD se ha partido. El “gang de los cuatro”(G4)  ha decidido cohabitar con el régimen, como hizo el mariscal Philippe Pétain al instaurar el régimen de Vichy. Fue el general Charles de Gaulle con su “Francia Libre”, creada en el exilio, la que se dio a la tarea de convencer a los imperios de la época de actuar contra Vichy y darle ánimos a una Francia que había caído en derrotismo e infundir nueva vida a la resistencia en las Galias.

La cohabitación del G4 está produciendo el “efecto Vichy”, desbastando a la MUD. Ya algunos han anunciado su salida y otros su refundación, lo que coloca la posibilidad de derrotar al régimen aún más cuesta arriba. Además, el reconocimiento por el G4 de la iACC está poniendo en entredicho el apoyo internacional y este apoyo es una condición “sine qua non” para salir del pranato. Es que además de lo delincuencial están los poderosos intereses imperiales extracontinentales y la organización de una “internacional comunista regional” creada por Cuba con base al Foro de San Pablo, que organiza el apoyo internacional del régimen, en una especie de Guerra Fría tropical y  esto no se puede enfrentar sin un decidido apoyo internacional.

El “efecto Vichy” no solo está hundiendo a la MUD sino que ante nuestra propia torpeza “la comunidad internacional nos abandonará a nuestra suerte” y esto le asegurará al régimen ganar las elecciones presidenciales en 2018 y al menos seis años más de desgracia para nuestro país.

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