El Nuevo País .

Para resolver los problemas tenemos que salir de la dictadura

El momento político que vivimos demanda acciones concretas de nuestros líderes, quienes deben aproximarse al pueblo que padece la severa emergencia humanitaria existente en el país.

Para salvar el país debemos pensar en quienes más sufren. Debemos estar al lado de la gente. La crisis política e institucional ha desviado la atención de sus líderes concentrando las energías, los discursos y las acciones en un intenso debate entre demócratas y autócratas en una lucha entre quienes queremos libertad y quienes pretenden perpetuarse en el poder. Mientras tanto, ¿quién se ocupa de las madres que tienen que decidir entre alimentar a sus hijos o enviarlos al liceo? ¿Quién se pone del lado de las familias que no consiguen cupo en los hospitales? ¿Quién denuncia y visibiliza los brotes epidémicos que resurgen, luego de haber sido mundialmente controlados? ¿Quién acompaña a los que más sufren? ¿Quién les da esperanza? ¿Quién los atiende?

Leopoldo en 2014 advirtió que Venezuela estaba a las puertas de la peor crisis humanitaria jamás vivida en la historia contemporánea de Venezuela. Hoy, las consecuencias son lamentables: 95 % de escasez de insumos médicos y 80 % de medicinas, desabastecimiento de alimentos, reaparición de enfermedades erradicadas hace más de diez años que alcanzan niveles epidémicos por falta de políticas públicas de prevención y vacunación.

Ver imágenes de madres dando a luz en la sala de espera de un hospital y resguardando a sus hijos en cajas de cartón refleja la profunda emergencia humanitaria que atraviesa nuestro país. Ante esta inhumana realidad, ¿qué debemos hacer? Nuestra propuesta es invitar a los líderes gremiales, empresariales, estudiantiles y políticos a trabajar en la búsqueda de soluciones. Un esfuerzo conjunto que mitigue los temas más urgentes, sensibilice y busque apoyos internacionales sostenibles y presione a los entes del Estado para que actúen.

En el 2016 lanzamos la plataforma «Rescate Venezuela». Recorrimos el mundo y recolectamos miles de toneladas de insumos y los entregamos a hospitales, geriátricos y centros de atención infantil de Venezuela. Paralelamente fuimos la voz de los que más sufren exigiendo la apertura de un canal humanitario para que entrara comida y medicina y se pudiera resolver, temporalmente, la situación de escasez sobre todo en los sectores más pobres. Hoy, casi dos años después, la crisis se acentúa. La dictadura no actúa y las víctimas son los millones de venezolanos que mueren de hambre o de imposibilidad de sanar una enfermedad. Hoy, casi dos años después, la iniciativa de «Rescate Venezuela» cobra vigencia, por eso decidimos hacerla más amplia para ser parte de la solución.

Los países de la región y del mundo pueden ayudarnos. Tienen la voluntad y la disposición. Necesitamos abrir ese camino mientras reestablecemos la producción nacional y salimos adelante.

Para resolver los problemas sociales tenemos que salir de la dictadura. Es algo que cada vez tenemos más claro los venezolanos y la comunidad internacional que tanto nos ha apoyado. Sin embargo, el momento político que vivimos demanda acciones concretas por parte de los líderes, quienes deben aproximarse a quienes están padeciendo la emergencia humanitaria severa que atraviesa nuestro país, porque para rescatar Venezuela debemos estar al lado de la gente.

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