El Nuevo País .

En regímenes comunistas y capitalistas el ciudadano pierde su dignidad y libertades

El ciudadano pierde su dignidad y sus libertades en los regímenes comunistas y capitalistas, porque ambos desconocen la naturaleza humana.

La acumulación de riquezas de unos pocos ciudadanos y de pobreza en la mayoría creó en el mundo una situación de injusticia social que dio vida al comunismo. Carlos Marx intentó mejorar la sociedad de la injusticia pero lo que logró fue convertir la injusticia social en la norma de conducta que impuso el comunismo y fue así como la sociedad capitalista salió de guatemala para entrar en guatepeor, o sea, la sociedad comunista.

La propiedad de los ciudadanos se concentró en unos pocos, lo cual dio origen al sistema capitalista que le dio después un fuerte impulso al comunismo en países ajenos a la Unión Soviética. Fue así como el remedio aplicado  como solución fue peor que la enfermedad que se quería curar. Salimos de guatemala, el capitalismo, para entrar en guatepeor, el comunismo, en el cual la persona humana pierde no solo  dignidad  y  alimentos  sino las libertades que son propias de su condición  humana.

El bloqueo del ciudadano entra entre dos sistemas que desconocen por igual la naturaleza humana -cuerpo más espíritu- fue superado por el socialcristianismo que considera a la sociedad el espacio en el cual la persona puede desarrollar sus habilidades y conocimientos  en beneficio de sus vecinos todos también personas humana.

***

Chávez y la gobernabilidad del país. “De las diferentes acusaciones que se le hacen al candidato del Polo Patriótico la más grave es el señalamiento de su  incapacidad para la gobernabilidad del país en las circunstancias tan difíciles en que, de llegar a la Presidencia de la república, le tocaría gobernar. Pensamos que hasta su discurso demagógico se le puede perdonar. Pero su incapacidad no tiene arreglo. Ni siquiera ha gobernado un municipio. ¿Cómo gobernará este país lleno de dificultades agravadas por el mosaico “político imperante”? Sacar los tanques a la calle para imponer decisiones autoritarias no haría sino aumentar la desconfianza, agravar la crisis económica y la pobreza crítica de la población. La confianza y el hambre no se resuelven a balazos.

Por otra parte, aquel sector de la población que está pensando que el candidato y quienes lo rodean terminarán por arte de magia con la tan dañina corrupción, deben bajarse de esa nube. Los adecos y los copeyanos no son santos, pero mal que bien están bien nutridos. Pero quienes rodean a estos candidatos están ansiosos por sentarse en el “banquete burocrático” para satisfacer su apetito. ¿Quién nos garantiza que los niveles de corrupción no se incrementarán? Las circunstancias apuntan más bien hacia todo lo contrario porque, además de lo señalado, los gobiernos autoritarios al suprimir toda fiscalización pueden asaltar el Tesoro Público con absoluta impunidad. Sin Contraloría. Sin Fiscalía. Sin Congreso. Sin Tribunales. Como consecuencia de la falta de capacidad para enfrentar un cuadro político muy complejo y una crisis económica difícil, la situación del país se hará peor y la pobreza crítica aumentará. El pueblo quedará sumido en una frustración colectiva que será proporcional a la expectativa que tiene esta candidatura”. “Chávez y la gobernabilidad del país”, (El Universal, 30 de septiembre de 1998).

alenri@gmail.com

Relacionados: