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El mensaje de Sájarov

Créditos de la Imagen: Foto José Mayorca / ENPaís

El premio Sájarov, tanto o más importante que el Nobel, adjudicado por votación del Parlamento Europeo, un cuerpo multinacional de amplísimo espectro político, es de tareas obligantes.

De no haber colisionado con la dictadura soviética, Andrei Sájarov hubiera estado a la par de Einstein por sus logros en materia nuclear. Su Nobel, en vez de ser por la Paz, hubiera sido un premio Nobel de Física. Es a ese cerebro privilegiado, acompañado de un corazón que colocó el respeto por el ser humano encima de todas las demás consideraciones – que en su caso eran muchas – es que hoy, el premio que lleva su nombre representa más que un galardón. Mientras el Nobel es honorífico, el Sájarov es de empeños.

La oposición venezolana recibió ese premio por haberse colocado a la altura de los valores que representó Sájarov: libertad, democracia y derechos humanos. Los venezolanos demostraron que son capaces de luchar por esos valores al precio de las 125 vidas sacrificadas en este año y los centenares de presos políticos que son, de hecho, presos de conciencia. Venezuela, como país, entró por segunda vez en su Historia, en las filas de lo que el mundo considera ser héroes de la libertad (la primera fue su gesta por la independencia de América). Es en este  nivel, que se debe valorar el actual premio Sájarov.

El Premio implica mandatos que irrumpen ahora en todo lo que hizo y hará la oposición venezolana. Los cuatro gobernadores ex adecos que se juramentaron ante la ilegal Constituyente, ahora más que nunca, quedan aislados y abandonados a su suerte. La dirigencia de AD, por haberlos propuesto y pese a haberlos expulsados de sus filas, ha quedado en entredicho y su Secretario General, Henry Ramos Allup, se ve obligado a dar  explicaciones. El pescueceo candidatural también adquiere tras el premio, un matiz de fuerte ignorancia en materia de la alta política.  Peor aparece ahora el “ultimátum” del ex gobernador de Miranda, Henrique Capriles,  cuando declaró quien puede o no puede ser miembro de la unidad, porque de lo contrario, dijo, él se aparta. De haber sabido que dos días después de su insólita declaración, la oposición que él condiciona será reconocida mundialmente con el Premio Sájarov, lo más probable es que no se hubiera lanzado en solitario.

En fuerte posición a futuro se colocó Juan Pablo Guanipa, el gobernador electo y desplazado del estado Zulia, por no haberse plegado ante las amenazas de destitución.  Enaltecidos aparecen los presos políticos, cuyas personalidades más relevantes el premio enumera por nombres y apellidos. La Asamblea Nacional, legalmente electa, también sale muy fortalecida y a partir del premio, debe comportarse en el nivel político que esto implica.

El premio Sajarov será recibido por el presidente de la Asamblea Nacional cuya imagen mundial es la de un parlamento heroico, hoy bandera ante el mundo  de la resistencia de los venezolanos. Dado que Julio Borges es quien representará la AN para recibir el premio, lo primero que deberá cuidar será evitar que algún desquiciado en la AN o la MUD, venga a rechazar  la mano que el mundo libre, toda Europa y casi toda América, tienden a los venezolanos. Una mano que desesperadamente todos los venezolanos necesitan y que, literalmente, les cayó del cielo.

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