El Nuevo País .

Ciudadanos se enfrenta a la acreditada resistencia del PP

Créditos de la Imagen: EFE

Ciudadanos impacientes frente a votantes cautelosos, extremo centro frente a derecha central y estrategia mainstream contra tácticas vintage, son la principal partida que se juega actualmente en el universo del centro derecha español y por extensión en el de la gobernación de España entera.

Sin embargo, el renovado impulso de Ciudadanos se enfrenta a la acreditada resistencia del PP. Y el último barómetro del CIS sugiere que la ventana de oportunidad que se ha abierto para que el partido naranja consume el sorpasso, podría cerrarse antes de que Cs logre derrotar a los populares, reseñó ABC.es.

El mencionado sondeo ofrece registros que sugieren tanto la victoria final de Rivera como el triunfo definitivo de las siglas de Rajoy. Para empezar, la traducción en escaños de la nueva correlación de voto estimado sigue dejando a Cs muy lejos del PP en el cómputo global: nada menos que 33 diputados de distancia (y 15 por debajo del segundo partido, el PSOE). Además, la distribución territorial del voto ofrece abundantes claroscuros. Es verdad que el partido de Rivera podría ser segunda fuerza en 12 de las 52 provincias, incluidas seis de la España profunda (como Segovia o Burgos). Y también es cierto que podría ser segunda fuerza en Madrid, Comunidad Valenciana o Aragón. Pero en todas ellas, el PP seguiría siendo el partido más votado.

El partido de Rivera podría ser segunda fuerza en 12 de las 52 provincias

Además, incluso con el buen resultado que le da el último CIS, Rivera podría quedarse sin representación en 10 circunscripciones, entre ellas las tres vascas, Navarra y dos de las cuatro gallegas (Lugo y Ourense), e incluso en alguna de las Castillas (como Cuenca o Zamora). En cambio, Cs obtendría un buen resultado en Catalunya gracias al hundimiento del PP (y disputaría la tercera plaza al PSC). Sin embargo, resulta difícil encontrar unas legislativas en las que el partido ganador no haya sido, al menos, segunda fuerza en Euskadi y Galicia. Y esos territorios son, por ahora, agujeros negros para Cs. La baza primordial de Ciudadanos sería su capacidad de completar con el PP una mayoría absoluta de centroderecha.

 

Los principales activos demoscópicos de Cs se encuentran en el voto declarado (que siempre pierde fuelle en la estimación); en los bajos índices de rechazo, y en el sufragio por edades. En voto declarado, Ciudadanos se sitúa dos décimas por encima del PP, pero dos por debajo del PSOE, cuyas expectativas de mejora en su respaldo electoral son más bien modestas. Asimismo, la formación de Rivera genera mucho menos rechazo que el partido de Rajoy. Medido en porcentaje de electores que nunca, “con toda seguridad”, votarían a una u otra formación, Cs aventaja al PP en 12 puntos negativos. Claro que el PSOE aparece en una posición aún mejor (es el partido de ámbito estatal que menos rechazo suscita entre los electores), aunque sin que esa circunstancia se traduzca en réditos electorales sustantivos.

La baza de Ciudadanos sería su capacidad de completar con el PP una mayoría absoluta de centroderecha

Lea también: Torrent lleva al Tribunal de Estrasburgo demanda por rechazo de propuesta de Carles Puigdemont

Y lo mismo ocurre con la posición en que los ciudadanos colocan a los partidos en el eje ideológico. Los españoles se sitúan colectivamente en una nota media de 4,73, siendo uno la extrema izquierda y 10 la extrema derecha. Pero el partido más votado (el PP) aparece en el punto 8,1 de la escala, lejos de la media y de los espacios más nutridos (del 3 al 6). Ciudadanos, en cambio, está en el 6,76, más cerca de la media y de la zona que reúne más electores. Y, a su vez, el PSOE (ubicado en el 4,49 de la escala) figura como la formación mejor colocada, pero esa posición de privilegio no se traduce en una renta electoral decisiva. Quizás ocurre que los relatos simples y rotundos en el marco ideológico o identitario conectan mejor con los votantes en la era de las burbujas digitales.

La mayor ventaja competitiva de Cs se encuentra, no obstante, en el voto por edades que refleja el último sondeo del CIS. La formación naranja aparece como el partido más votado –con una ventaja sideral sobre el PP– en las franjas de edad de los 25 a los 54 años. Es decir, generacionalmente, Rivera parece dominar el presente y el futuro. Sin embargo, esa ventaja se enfrenta a dos obstáculos relevantes. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el apoyo a Cs queda por detrás del que cosechan PSOE y, sobre todo Podemos. Y entre los mayores de 65, los populares triplican el voto de Ciudadanos, y los socialistas lo duplican. La ventana de oportunidad de Rivera podría estrecharse si los electores entrantes ya no ven a Cs como un exponente de la nueva política y, a la vez, aquellos que se incorporen a la franja de 65 años en adelante perciben a PP y PSOE como los partidos que mejor los representan.

Ciertamente, Rivera es el líder mejor valorado. Y obtiene una nota muy cercana a la de Rajoy entre los votantes del PP. Además, tiene el viento de cola que le proporciona el desgaste de los populares por los casos de corrupción (de nuevo segundo problema) y la larga crisis catalana. Sin embargo, son factores de coyuntura. Los juicios se acabarán y el proceso independentista de Catalunya ha caído ya a la quinta posición entre las preocupaciones de los españoles.

Relacionados:

¡Todos con la fiebre del WhatsApp!

Leer más