Colectivos para el orden público: La manzana de la discordia entre Reverol y Padrino

Aunque la periodista Sebastiana Barráez duda sobre una posible división entre el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López y el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol si coincide con la teoría de que ambas figuras a cargo de la seguridad nacional pudiesen diferir sobre la aplicación de los colectivos como último «método de represión».

Desde el inicio de las manifestaciones opositoras, la participación de estos grupos armados ha sido pública y notoria. En las más recientes protestas, incluso se han atrevido a actuar en conjunto con los cuerpos de seguridad del Estado sin ningún tipo de recato. Es como si se tratase de un mecanismo más durante la brutal represión que aplican contra la población que les rechaza.

«Es posible que Reverol haya sido permisivo con la presencia de esos grupos de civiles armados que el ministro Padrino no comparte. Es posible que ello marque la diferencia entre ellos, pero esa diferencia no complica ni interviene a la FAN», expone la especialista en esta materia, quien insiste en que tal disparidad de criterios no tendría porqué desencadenar en un enfrentamiento institucional.

Para Barráez, el hecho de que ambos funcionarios estén al mismo nivel dentro del gabinete ministerial impide que uno intervenga en las competencias o decisiones del otro. Sin embargo, sostiene que siempre puede manifestarse el descontento.

«El general Padrino López bien pudiese expresar alguna inconformidad, pero también el ministro Reverol está al mismo nivel del general en el gabinete (…) la diferencia solo la hace la jerarquía militar», apunta la comunicadora, dejando entrever que de existir el rechazo del Ministro de la Defensa ante el uso de estos grupos irregulares, podría aplicarse la fuerza militar para su control.

¿Colectivos enfrentados?

Así como se abren grietas dentro del gobierno y dentro de los cuerpos de seguridad y control del orden público, también sucede con los numerosos colectivos en todo el país.

Una reciente reunión de emergencia en el Cuartel de San Carlos alertaba sobre supuestas deserciones en las filas de los colectivos, quienes no mantienen con Maduro la lealtad que le vociferaban a Chávez.

Barráez, aclara que actualmente existen dos tipos de colectivos. Están aquellos que se fundaron antes del gobierno chavista y otros que se han ido desplegando en los últimos años, «sin nombre y sin rostro conocido».

En ese sentido, puntualiza que estos colectivos «antiguos», como lo son los pertenecientes a la parroquia del 23 de enero, no comulgan plenamente con el discurso de Maduro e incluso antes del fallecimiento de Chávez, ya existían quejas.

«Son grupos que deben separarse de los nuevos colectivos que han aparecido», dice la periodista, al asegurar que estos personajes, a pesar de haber tenido beneficios y protecciones por parte de sectores del gobierno, en la actualidad manejan una línea más independiente.

«Esos protectores ya no les pueden facilitar protección, sin embargo siguen existiendo: algunos con apoyo de sectores del gobierno y otros con actividades propias», enfatiza.

Asimismo, resalta que a pesar de que estos llamados colectivos se muestren indiferentes a Maduro, descontentos con sus políticas, no respaldarían actividades relacionadas a la oposición venezolana.

Y si bien, su ideología política y social no les permite participar desde el lado opositor, tampoco lo harían junto a Maduro, «por no sentirse comprometidos con él».

De esta manera, solo buscarían quedar al margen del descontento social, tal como lo han hecho en algunos protestas recientes en el oeste de Caracas.

Foto: AVN

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