Pese al paro de transporte y cierre del metro, opositores llegaron al TSJ

La oposición llego al centro. Llego al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sin dirigentes visibles, sin transporte público, sin metro y con la presencia policial y militar de costumbre. 

Llegaron hasta la avenida Baralt para tratar de adherirse al recurso de la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz, contra la Constituyente y una vez conocida la decisión de inadmisibilidad por parte de la Sala Electoral, la protesta fue de rechazo.  

Allí se acercaron grupos afectos al oficialismo. 

Durante aproximadamente una hora, el enfrentamiento no pasó  de consignas de lado y lado. 

«Las calles son del pueblo, no de la burguesía», gritaban los  oficialistas mientras los opositores respondían, «la dictadura está cayendo». 

Pero el tono fue subiendo. Los oficialistas comenzaron a gritarles «fuera» a los opositores y comenzaron a detonar cohetones que, al ras del suelo, hacían que opositores y prensa se replegaran hacia la Baralt. 

El detalle, aunque hubo varios, es que fueron mujeres las que iniciaron las reyertas. 

Asimismo, un hombre en una moto color amarillo, no solo amenazó  a varios reporteros sino que se dedicó a embestir con su moto a opositores y prensa presente. 

Golpes e insultos mientras se correteaban unos a otros fue el escenario que se vivió durante varios minutos. Todo, ante la mirada anuente de los cuerpos de seguridad presentes en el lugar. 

Tampoco hubo presencia de dirigentes opositores. 

Aunque los diputados Freddy Guevara, Luis Florido y Rafael Veloz  estuvieron por el Mausoleo, parte de atrás del TSJ, estos no hicieron acto de presencia en la Baralt. 

Guevara reiteró la necesidad de escalar en la protesta, así como rechazo la respuesta «express» de la Sala tomando en cuenta que no despacharon el viernes.  

La situación culminó cuando este grupo de afectos al oficialismo, terminaron de «corretear» a los medios que aún nos encontrábamos en el lugar.

Foto: @TomasGuanipa

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