Esquelas: Gabo en Texas

GaboGarciaMarquez

«Como un personaje de sus novelas, Gabriel García Márquez ha entrado en un lugar sin tiempo», dice, jactancioso, Stephen Enniss, director del Harry Hansom Center de la Universidad de Texas, Austin, al anunciar la inauguración formal de los archivos del Gabo el próximo 21 de octubre.

Mírenlo, pues, el archivo del Gabo está de museo. Y no de museo tipo ñángara que sería lo adecuado para un escritor cuya vida estuvo estrechamente ligada a la doctrina comunista de Fidel Castro y su hermano Raúl. Gabo desheredó a Cuba.  Muy posible que Mercedes, la viuda, considerara al imperio territorio más seguro que la enguerrillada Colombia para guardar el tesoro literario de su difunto esposo, el cual hará las delicias de los investigadores, estudiantes y de los ciudadanos del primer mundo que se interesen interesados en el estudio de la obra de Gabriel García Márquez. Gabo, el talentoso periodista y escritor latinoamericano, autor de Cien años de soledad y premio Nobel de Literatura, entró al imperio por la puerta grande cuando a su viuda no le tembló el pulso para agarrar el suculento cheque de 2.5 millones de dólares que le entregó el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas, Austin, como pago por el archivo que perteneció a su esposo, despojando a los colombianos del tesoro literario del paisa. Con lo que quieren los colombianos a su Gabo, que hasta una casa construyeron para él en Cartagena en la esperanza de que el escritor viviera allí a cuerpo de rey y la casa algún día se convirtiera en museo. Así las cosas, el corazón se nos pone chiquito al pensar en esos papeles del Gabo, con toda clase de tachaduras, con agregados y correcciones de puño y letra del periodista-escritor que guardan los inicios de la historia de amor de Florentino Ariza y Camila Daza; no puedo dejar de pensar en esas cuartillas borroneadas con el tema recurrente de la lluvia incesante, en el drama del coronel en su soledad devastadora, sin más compañía que la de su pobre mujer y un gallo, añorando batallas pasadas, pensando en un único hijo muerto mientras espera, pacientemente, el correo semanal que nunca llega.

¿Por qué un museo de las letras en Texas?, es la pregunta obvia y la directiva del museo se apresta a responder. Porque, además de ofrecer a los estudiantes y ciudadanos texanos la oportunidad de realizar investigaciones “atenderá a la comunidad internacional.”, esto es, turismo. Bandadas de chinos abarrotarán el museo para retratarse con alguna de las caricaturas de Úrsula Buendía, o con algún efecto óptico de mariposas amarillas revoloteando sobre Remedios la Bella, muy dentro del Disney, que sin duda será la gran atracción. Divisas que mueven al mundo y que a las universidades colombianas, que las hay muy buenas, le habrían caído de perlas.

Cierto, un archivo no tiene tiempo y, en los años venideros, los papeles del comunista vendidos a los gringos, revelarán a los estudiantes del primer mundo el arte del colombiano Gabriel García Márquez. El Harry Ransom Center va con todo, dispuesto a convertirse en la más grande biblioteca-museo del mundo, algo así como la mítica Biblioteca de Alejandría del Siglo XXI. El lote de papeles (75 cajas) vendidos por Mercedes el año pasado en la cifra que ya les dije, incluye documentos tanto en inglés como en español, así como fotografías y originales de trabajos publicados e inéditos, correspondencia personal, 43 álbumes fotográficos, 22 cuadernos de recortes, cuadernos de notas, recortes de periódicos, cartas y una selección de materiales digitalizados del archivo del escritor. Todo esto sin contar el “how much” de última hora de Plinio, esto es, lo ultimito adquirido por el museo: 48 cartas de García Márquez a Plinio Apuleyo Mendoza, escritas entre 1961 y 1971, en las que el escritor revela a su representante literario (vendedor) opiniones sobre su sobre su trabajo de escritor y las dificultades y logros para escribir.

También forman parte de la colección del Ransom Center papeles originales de famosos escritores, tales, entre otros, Samuel Becket, J.M. Coetzee, T.S. Eliot, Ernest Hemingway, Dores Lessing, George Bernard Shaw, Isaac Bashevis Singer, John Steinbeck y W. B. Yeats. Puro cuarto bate. Dime con quién andas y lo demás… sobra.

Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 1927-2014) es una figura clave del siglo XX que influyó profundamente en la política latinoamericana. Fue un periodista como los de antes (sin título) que dominó el arte de escribir ejercitándose desde muy joven en las redacciones de periódicos sin realizar mayores estudios. Se graduó de bachiller en el Colegio Liceo Zipaquirá. Más nada, otra presunta formación académica, es puro invento de Plinio.

 

Salir de la versión móvil