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Usuarios duraron hasta 12 horas para hacer trámites en jornada del Saren en Barquisimeto (+Videos)

La legalización de documentos por parte de los registros civiles se ha convertido en toda una odisea; pasos que muchas personas hacen para arreglar los documentos y emigrar del país. La razón para irse: la situación económica de Venezuela.

En Lara se atienden alrededor de 30 usuarios y los días más críticos hasta 10 personas en las oficinas del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren), solo los días lunes, martes y miércoles. Por eso es muy limitado la recepción de documentos y muchas personas deben acudir una y otra vez, hasta correr con suerte de quedar, o recurren a pagar gestores por lo engorroso de la situación, mismo que llegan a cobrar hasta tres millones de bolívares por documento.

Este jueves en horas de la mañana se llevó a cabo una jornada nacional que el Saren informó con días previos. Sin embargo, la información en Lara llegó tardía, poco se divulgó, y quienes se enteraron a tiempo madrugaron y hubo quienes ya sabían cómo era el movimiento y prefirieron dormir en el lugar, pero otros simplemente se enteraron cuando estaban haciendo otros trámites y aprovecharon de hacer la cola.

Karina Peraza | El Nuevo País

María Méndez, aguarda en la cola con su niña de año y medio en brazos. Está entre uno de los primeros puestos. Cuenta que llegó a las 6:30 de la mañana, pero ya su madre se habría sacrificado, durmió en el lugar para guardarle el puesto. Aún no sabe cuál es su destino, pero lo que sí tiene claro es que se quiere ir de la país. Alega que la situación no le permite conseguirle la leche y los pañales a la niña, tiene otras dos hijas: de once y quince años, quienes también necesitan. Hasta ahora los único que tiene fuera del país son sobrinos y cuñados.

En la larga cola que bordea todo el Edificio Nacional de Barquisimeto, se encontraba una familia de una madre y dos hijos. Ella era enfermera, su hijo profesor universitario con dos maestrías en Física, además de un bachiller de 20 años de edad. Ya Irma de Montilla tiene su esposo fuera y dos hijos. Cuenta que su vida ha ido en declive: han perdido carro y vendido electrodomésticos para poder subsistir mientras sus familiares se establecían fuera del país. Gracias a lo que mandan es que han logrado comprar comida, pero aún así para la dama la situación está muy fuerte. “Prácticamente los estoy empujando para que se vayan del país”, comenta la señora quien manifiesta que ella se quedaría para ver que hace con la casa, pero también tiene en planes irse junto a los suyos, quienes salieron de Barquisimeto dispuestos a hacer “lo que sea”.

Blanca Medina viene de Cabudare. Relata que hace dos años sus hijos empezaron a emigrar. Tiene cinco hijos y ya tres están fuera del país, todos están repartidos, ni siquiera están juntos: dos se encuentran en Uruguay y uno en Perú, tiene dos nietos en Ecuador y uno en Chile. A ella le ha tocado ayudarlos con los trámites desde el principio, los cuales han sido engorrosos. Los últimos meses no había podido hacer nada porque perdía el viaje, quedaba fuera del número o sorteaban las cédulas de los presentes y no quedaba.

“Los que tenemos hijos fuera, estamos comiendo gracias a ellos”, así se refiere la señora Medina a la situación por la cual actualmente atraviesa. Asegura que con el dinero de la pensión no cuenta para mucho, porque se va en dos o tres compras, es por ello que apoyó a sus hijos cuando tomaron la decisión de irse.

Todos coinciden en que se van por la situación del país

Arianna Escobar y Marianny Pereira, son dos primas, ambas con sus bebés pequeños de un año y otra de meses de nacida, aún son amamantadas, ellas también estaban en medio de la espera. Ya las primas estaban dormidas, ambas comentaron que se iban por las niñas, pues la situación no permite darles una calidad de vida. Arianna ya tiene a su padre y esposo en Perú, por él es que vive y al arreglar los papeles se van. Asegura que con un sueldo mínimo no se vive en Venezuela.

Jornada tardía

La cola daba la vuelta a la plaza de la Justicia, lugar donde queda el Edificio Nacional y las oficinas del Saren, entre las 7 y 7:30 am los mismos presentes, para organizarse se empezaron a enumerar y a esa hora ya habían al menos 1.200 personas. Entre 8:30 a 9 de la mañana del jueves pasaron el primer lote de 50 personas, a la media hora pasaron otro lote grande de cien, la cola se iba moviendo la gente estaba entusiasmada y a medida que pasaba la mañana otros iban llegando. La información que pasaba entre los usuarios era que debían traer tres hojas oficios por documento. Quienes no sabían y no iban preparados les tocó comprarlas por la zona a 5 mil bolívares. Para la partida de nacimiento de mayores de edad pedían tres estampillas. El juego era vendido afuera en 6 mil bolívares en efectivo.

A medida que iban pasando las horas iban pasando más lotes entre 50 y 100 personas, ya a las 12:45 pasaron a un lote grande e informaron que se atendería hasta las 3 de la tarde, aún cuando la información del Saren era que la jornada estaba prevista hasta las 4 de la tarde. La cola había agilizado bastante, para esa hora las personas que habían llegado entre 4 a 6 de la mañana ya estaban a punto de pasar, pero la cola se estancó, no bajaron más. Un funcionario del estado que no quiso identificarse, fue uno de los que entró en ese último lote. Comenta que el proceso fuera rápido si los funcionarios no hablaran tanto entre sí, además pierden tiempo revisando el teléfono y a medida que iban atendiendo una persona, recibían de manos de otro funcionario al menos 30 documentos, enviados por gestores, “atendidos bajo cuerda, aquí todo es una trampa”, explica el uniformado.

Desde esa hora quedó la cola estancada, muchas personas estaban fatigadas con hambre, se encontraban mujeres con niños en brazos, personas de la tercera y no eran tomados en cuenta. A la 1:50 pm pasaron dos funcionarios del Saren quienes indicaron que a esa hora ya habían atendido 1.500 personas. No bajaron más si no hasta las 3 de la tarde que aparecieron indicando que la jornada se acabó, la fila estaba grande, las personas molestas, pues la cola se estancó desde mediodía. Una funcionaria policial fue la vocera de los presentes y contó a quienes quedaban en cola: Eran 420 personas, porque muchos se habían ido al ver que no se avanzaba.

Dieron la orden de pasar a 100 personas más, posteriormente pasaron mujeres con niños y discapacitados, que fueron en total 20, sin tomar en cuenta a las personas de la tercera edad y quedaron 300 personas por fuera.

A las 4:30 el Edificio Nacional ya iba cerrando sus puertas, los trabajadores salían y quienes estaban allí seguían firme hasta que explotaron y comenzaron a gritar para ser atendidos, pues tenían más de doce horas en el lugar esperando.

Los ánimos de las personas se fueron caldeando y tomaron las puertas de donde también funciona el Edificio Nacional, muchos prefirieron irse para evitar las confrontaciones, hasta que una hora después bajaron los funcionarios del Saren, traían respuestas y soluciones a los presentes que ya eran menos de 300. Procedieron a anotar en unas listas, las cuales dividieron para tres días, lunes, martes y miércoles que deben acudir estás personas para hacer sus trámites legales.

Quienes pudieron hacer la recepción de los documentos el jueves, les tocaba regresar el viernes con el pago del banco y el sábado procederán para retirarla, pues son parte de la jornada especial. Se conoció que Lara es uno de los estados en donde se superó la cuota de documentos legalizados y en una de las regiones en donde existe mayor demanda y congestionamiento para este tipo de trámites.

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