Carlos Vecchio: “Cada día que pasa Maduro en el poder en Venezuela se paga en vidas humanas»

Es la mano derecha en el exilio de Leopoldo López, el preso político más famoso de Latinoamérica. Ambos lideran Voluntad Popular, uno de los partidos políticos más importantes de Venezuela y ariete contra la tiranía de Nicolás Maduro. Junto con el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, y Antonio Ledezma, el alcalde legítimo de Caracas, Carlos Vecchio (Caripe, Venezuela, 1969) atiende a OKDIARIO y revista Zeta en plena gira por medio mundo para llamar la atención sobre la «enorme crisis» que vive su país y «la necesidad de profundizar en las sanciones contra el régimen que ha destruido Venezuela».

PREGUNTA.– Explíquenos por favor en qué consiste la gira que han emprendido por el mundo los líderes opositores venezolanos.

RESPUESTA.– Es una gira que comenzamos en Latinoamérica, donde nos reunimos con varios presidentes y cancilleres de la región. Estuvimos con el presidente Kuczynski , antes de su destitución en Perú, con Peña Nieto de México, con Piñera de Chile, con Macri en Argentina, y nos vimos con el canciller de Panamá. Antes de ir a la cumbre de las Américas en Lima hemos venido a Europa y luego volveremos para viajar a Alemania y Bruselas. El mensaje es que el 20 de mayo no hay unas elecciones en Venezuela, es un fraude. No es que Maduro se va a robar las elecciones, es que ya se las robó. Porque los partidos principales están ilegalidades, los posibles candidatos están presos, inhabilitados o en el exilio, no hay observación internacional confiable y no se ha podido auditar el sistema electoral. Por lo tanto hay un fraude. Es como si en España Rajoy convoca elecciones pero ilegalizara previamente al PSOE, a C’s y Podemos, y además no deja presentarse como candidatos a Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias. Yo me pregunto ¿qué dirían los españoles, eso es democrático y constitucional? Indudablemente, no. Ni los partidarios del PP estarían de acuerdo [risas].

P.– ¿Y han conseguido compromisos?

R.– Fíjese que el Grupo de Lima, que tiene a los principales países de Latinoamérica, ya ha expresado que eso no son unas elecciones libres y que no pueden ser reconocidas; la OEA alerta de lo mismo; el presidente Emmanuel Macron emitió un comunicado el mismo día en que nos reunimos en el que decía que ese proceso dista mucho de ser transparente… Ya comienzan a pronunciarse y lo que pedimos es que particularmente la UE, como un bloque y no como países aislados, se comprometa igual.

P.– Pero por ahora son declaraciones. Cuando Maduro se proclame vencedor, ¿no lo van a dejar sentarse en los foros internacionales?

R.– Esa presión tiene que comenzar hoy, no después del 20 de mayo. La gran presión para que Maduro lo sepa es ésa. Porque entonces él perdería su legitimación de origen, muy cuestionada por la última elección, por otro lado… Pero también requerimos que la presión internacional crezca en sanciones. Y la UE juega en eso un rol fundamental, y particularmente España. Nosotros vemos su país como una bisagra iberoamericana que abraza Latinoamérica y que abraza la Unión Europea. El rol de España en este momento es que le toca liderar ese bloque para empujar las sanciones.

P.– ¿Lo está cumpliendo?

R.– Yo creo que es por etapas. Y por eso le digo que ahora toca la de mayor firmeza y decisiones. La importancia que ha jugado España alertando de la crisis y sumando a la UE al mecanismo de sanciones ha sido clave, sin duda. Pero ahora pedimos otro juego, el de profundizar las sanciones. No contra Venezuela, sino contra los funcionarios que han destruido Venezuela. Por ejemplo, en EEUU y Panamá se han sancionado a 55 funcionarios del régimen, y en la UE sólo siete. Para que las sanciones sean efectivas se requiere amplitud y cooperación internacional. Porque los que son sancionados en EEUU, si no, se vienen para Europa con sus riquezas y bienes, lavan dinero aquí…

«El rol de España ahora es liderar a la UE para profundizar en las sanciones contra los funcionarios que han destruido Venezuela»

P.– Tuvieron un encuentro ustedes con Rajoy el jueves. ¿Arrancaron algún compromiso en ese sentido?

R.– Nos lo dijo y lo publicó en su Twitter: «Ustedes van a contar con mi compromiso por la democracia y los derechos humanos».Como nos dijo también Macron: «España es un actor fundamental entre la UE y Latinoamérica para generar la presión necesaria». Ese rol de España está claro y creo que lo entienden.

P.– Pero no podemos quedarnos sólo en lo político…

R.– Exacto, y ahí también juega un papel importante España. Cada día que pasa Maduro en el poder se paga en vidas humanas. Faltan medicinas, no hay comida… es un drama que ha generado un éxodo brutal de venezolanos y una crisis humanitaria de refugiados en la región. Sobre todo en Colombia, donde podrían ser ya  700.000. ¡Es la crisis humanitaria más importante que tiene hoy la región! Y si sigue así puede equipararse a la de Siria y Myanmar. Los países latinoamericanos no pueden atender eso, se requiere un compromiso internacional, un fondo humanitario para ayudar a aliviar la situación de los venezolanos.

P.– ¿Y los venidos a España? Porque hay un problema de papeles, muchos están en una situación de ‘irregulares permitidos’…

R.– A Rajoy le planteamos que, por razones naturales, vienen muchos venezolanos también a España, y es importante aliviar el tema migratorio.

P.– ¿Cómo se lo plantearon al presidente Rajoy?

R.– Ésta es una lucha también de europeos. Mire mi caso: mi bisabuelo italiano, mi abuelo materno francés, mi hijo español… Yo estoy perseguido en Venezuela, tengo una orden de captura y mi hijo nació en EEUU y tiene el pasaporte americano pero no el venezolano, no me lo dan. Y la única forma que encontramos para que pudiera viajar a Venezuela es convertirlo en español. Es una lucha de europeos porque hubo muchos que fueron allá de los que nacimos otros, Venezuela es la segunda colonia española después de Argentina. Hay patrimonios culturales comunes, y grandes españoles que fueron grandes venezolanos, como Manuel García Pelayo, catedrático allá. Yo estudié por su libros y luego fue el primer presidente del Tribunal Supremo en España… Hay un compromiso moral de los españoles, porque los venezolanos fuimos solidarios entonces en su época de crisis. Y la experiencia de Europa en la última crisis de refugiados puede contribuir a que entiendan lo que está pasando. ¡Y lo que eso cuesta!

El opositor democrático venezolano Carlos Vecchio, durante su entrevista con OKDIARIO. (Foto: ADP)

P.– ¿Sienten ustedes el apoyo social en España, más allá del político?

R.– Yo le diría que le estamos profundamente agradecidos a España. El presidente Rajoy jugó un papel de liderazgo importante al principio, pero yo estoy agradecido a todas las instituciones: al Parlamento, los medios de comunicación que han hecho visible nuestra crisis frente a la censura en Venezuela… eso vale mucho. Hay conciencia, la ha habido, gracias a lo que ha sacado España. Así se ha podido explicar la crisis en Latinoamérica e incluso en mi país.

Chávez los financió, por eso Podemos calla y es cómplice de la dictadura y la violación de derechos humanos en Venezuela”

P.– ¿Y de los partidos políticos?

R.– Yo creo que ha sido un tema que ha unido a los partidos españoles. Tanto el PSOE como C’s y PP, la causa  venezolana se ha convertido en un punto de unión. Podemos… tengo mis dudas. Han sido un partido que ha expresado ambigüedades sobre Venezuela, no ha sido claro. Yo creo que Chávez tuvo una influencia en eso, en financiarlos y estar detrás de ellos. Y por eso se mantienen callados y son cómplices de la dictadura y de la violación abierta de los derechos humanos. Porque, al final del día, lo que pasa en Venezuela no es de derechas o izquierdas, esto es entre democracia y dictadura; entre libertad y dominación. No ha habido condena clara por los presos políticos…

P.– Al contrario, los califican de terroristas.

R.– Así es. Eso demuestra sus vinculaciones con el régimen venezolano.

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P.– Hay elecciones en Colombia el 27 de mayo, su país vecino. Y algunos las plantean como un plebiscito entre la democracia y el castromadurismo. ¿Usted lo ve así por las vinculaciones de las FARC con el Cartel de los Soles?

R.– ¡Totalmente! Es muy importante porque es un país vecino y una frontera muy viva. Y el proceso de paz se puede ver afectado en su ejecución, porque las disidencias de las FARC se han venido a Venezuela y tienen vinculaciones con el régimen, que les permite hacer su trafico de droga. Es importante quién gane en Colombia, por supuesto. Y no tengo duda de que el régimen venezolano ha invertido dinero en sus candidatos favoritos, eso no es nuevo. Lo hizo Chavez en Argentina, en Bolivia, en Ecuador y en Colombia. Sus vinculaciones con la guerrilla son claras, y con la senadora Piedad Córdoba, candidata presidencial. Lo que pasa es que no han podido ganar allá. Y hacia Europa, ya le digo, lo buscaron hacer a través de Podemos… Ahora, creo que Colombia lo ve claro, si alguien está sintiendo nuestra crisis son ellos y no querrán repetir ese modelo. Ha sido tema de campaña, como lo esta siendo en México. Mire, la primera publicidad del candidato López Obrador fue “yo no soy chavista, yo no estoy con ese modelo”.

«Zapatero llegó en 2015 a Venezuela, y en 2018 estamos peor en todo, para mí es parte del Gobierno y parte del problema»

P.– Me habló antes de los presos políticos. ¿Cómo está Leopoldo López? Desde que lo sacaron de Ramo Verde y está recluido en casa su figura está más aislada, paradójicamente.

R.– Él lo que tiene que estar es libre. Está preso en su casa, y toda la familia bajo amenaza, cercada por fuerzas de seguridad, tiene un grillete en su tobillo, sólo entra y sale de su casa quien la policía dice… Y siempre bajo una amenaza permanente de poderlo regresar a la cárcel. ¡Hay que dejar claro que sigue preso, y bajo condiciones de amenaza continua del régimen contra todo su entorno! Pero lo que destaco es que a pesar de toda esa presión, él y nosotros nos hemos mantenido firmes en nuestra posición de enfrentar esta dictadura. Se nos planteó firmar un cuerdo que no nos satisfacía porque avalaba el fraude, y lo rechazamos siendo eso un riesgo para los que siguen allá.

P.– ¿Tienen contacto con él?

R.– Sí, indudablemente. Es difícil porque todas las comunicaciones están controladas, pero sí hacemos todo lo posible para estar en permanente comunicación.

P.- Se ha encontrado con Aznar estos días también…

R.– Sí, el presidente Aznar siempre ha sido solidario con nosotros. Está en el grupo de ex presidentes que han expresado su apoyo a la causa venezolana y han sido portavoces de eso incidiendo en la vida doméstica de cada país para dar a conocer nuestra crisis.

P.– Y con Zapatero…

R.– Yo quiero ser muy respetuoso. Porque es ex presidente de un pueblo a quien queremos y que nos ha dado tanta solidaridad. Pero yo hablo con hechos: el ex presidente Zapatero llegó a Venezuela en 2015 y estamos en 2018. La pregunta es ¿estamos mejor o peor? Peor… ¡en todos los aspectos! Democráticos, de presos políticos, más corrupción, menos democracia, económicamente hay 30.000% de inflación, escasez de medicinas, y la pobreza alcanza el 87%. Venezuela es hoy el peor desempeño de toda la región. Así que ¿ha dado resultado la, digamos, mediación de Zapatero? no, para nada. Todo lo peor. Y el proyecto de acuerdo con el régimen que nos presentó en Dominicana era impresentable, esa es la verdad. Y se lo dijimos. A mí me tocó responderle por el partido, le dije “nosotros no vamos a firmar ese acuerdo”. Y le añadí “quiera para Venezuela lo mismo que usted quiere para España… ¿eso es lo que usted quiere para España? Estoy convencido de que no. No nos presente ese documento”.

P.– ¿Y le contestó?

R.– No, no ha dado respuesta. Lamentablemente, yo creo que el ex presidente Zapatero dejó de ser un mediador. Para mí es parte del Gobierno y parte del problema.

 

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