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Luisa Ortega Díaz: Fallé en no decir muchas cosas a tiempo

La fiscal considera que no hay condiciones de igualdad para participar en los comicios del 20 de mayo

La fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, denunció hace casi un año la ruptura del orden constitucional en Venezuela. Fue destituida de su cargo por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y en agosto del año pasado abandonó el país. Ahora vive en Colombia, donde reúne pruebas contra el régimen de Nicolás Maduro para que sea enjuiciado por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Desde Medellín, Colombia, en el marco de la Reunión de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Ortega Díaz reveló a 2001 que cometió un error al no denunciar oportunamente irregularidades en varias instituciones del Estado mientras estuvo al frente del Ministerio Público (MP).

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¿Cuáles fueron las acciones concretas que emprendió en la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya y qué personajes involucran?

Lo que presenté fue una denuncia contra Nicolás Maduro, Vladimir Padrino López, Néstor Reverol, Gustavo González López y Antonio Benavides por crímenes de lesa humanidad como asesinatos, persecuciones, torturas. Eso está previsto en el Estatuto de Roma. Presentamos esa primera denuncia el 16 de noviembre de 2017 y este año acudimos nuevamente para ampliarla con la incorporación del evento ocurrido el 15 de enero en El Junquito, en el que fueron asesinados Óscar Pérez y otros seis venezolanos.

Uno de los hechos que estamos denunciando es el asesinato de más de ocho mil venezolanos a manos de las fuerzas de seguridad del Estado en los años 2015, 2016 y 2017. En esa cifra están incluidos las 505 víctimas ejecutadas durante la llamada Operación de Liberación del Pueblo (OLP).

También denunciamos la persecución que hay en contra de los venezolanos por pensar distinto a quienes detentan el poder. El Gobierno ha diseñado una política de Estado para perseguir a la disidencia.

Entre los soportes están las entrevistas a víctimas. En este momento, en Venezuela no hay un organismo que tutele los derechos de los ciudadanos. A pesar de que estamos en el exilio, ofrecemos ser receptores de esas denuncias, porque el MP sólo recaba las acciones ejecutadas supuestamente en contra del Gobierno.

Actualmente, decir la verdad en el país o denunciar cualquier hecho violatorio de los DDHH constituye una conspiración. Para Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Maikel Moreno, Tarek WIlliam Saab, Tareck El Aissami y los hermanos Rodríguez, denunciar la violación a la Constitución, a la Ley, o denunciar cualquier persecución a los ciudadanos es una acción de conspiración, traición a la Patria o terrorismo.

Pero estas violaciones a los Derechos Humanos también se habían visto antes del 2015. ¿Por qué hizo denuncias a partir de ese año y no antes?

Lo importante es que las denuncias se reciban, que si ocurren los hechos sean investigados y los responsables sean sancionados. No hay Estado puro. En todos hay violaciones a los DDHH. En el MP, al frente del cual yo estuve, recibíamos a todas las víctimas. Eran debidamente atendidas y tratadas con respeto. Las puertas del MP siempre estuvieron abiertas. Nunca permití maltrato a los periodistas ni a las víctimas y se iniciaban las investigaciones. Eso era lo importante, que se le diera el trámite.

Ahora vas a denunciar que no hay medicamentos en tal hospital y te meten preso.

Durante mi gestión nunca ocurrieron eventos como esos. Estamos haciendo un trabajo de todas las denuncias que realicé sobre los cuerpos policiales desde 2009 hasta que salí de Venezuela. Es decir, que no fue ahora, yo tenía una sistemática denuncia de la violación a los DDHH por parte de los cuerpos policiales sobre las que pedíamos medidas a los tribunales y muchas veces no las acordaban.

Cuando ocurrió la primera OLP, en junio de 2015, llamé al Presidente, a Padrino López, a todos los involucrados, y como no me hicieron caso, tuve que denunciar lo que allí sucedía. Yo fui una crítica. Incluso, la Misión A toda Vida Venezuela surgió por las denuncias que yo hice contra los cuerpos de seguridad.

En 2014 fui a Ginebra y tuve un problema con el Gobierno porque presenté las cifras de homicidio que, evidentemente, eran un hecho clandestino. Por lo que tuve que enfrentar en Venezuela pude haber optado por retirarme, pero yo necesitaba seguir denunciando y, sobre todo, después de tomar posesión Nicolás Maduro.

Usted ha llamado a no votar el próximo 20 de mayo por considerar que esas elecciones están viciadas ¿Cuáles son esos vicios?

No hay condiciones de igualdad ni de transparencia. Ahora hay mucha desinformación por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE). Un ejemplo es el cambio en los centros electorales. Antes, se anunciaba la fecha de los comicios con mucha anticipación, había lapsos para impugnaciones, el Estado defendía el derecho a elegir y ser elegido.

Ahora no existe esa posibilidad y hasta se inhabilitan a los candidatos que sean potenciales ganadores. Se cambian los centros de votación, en ellos se instalan puntos rojos para controlar a los electores, algo que está prohibido en la ley. Las condiciones sólo son para quienes detentan el poder, pero no para el resto.

Las cosas y las personas cambian. Yo creo que en Venezuela se perdió el pudor porque ya no les importa nada. En elecciones anteriores hacía observaciones y algunas eran consideradas y con otras tenía problemas. Por ejemplo, con ocasión del referendo revocatorio del 2015 fui a visitar a Tibisay Lucena y le expliqué la importancia de que dijera la verdad, no importaba cual fuera, y ella se molestó conmigo. Tuve que levantarme e irme porque se quedó callada.

No es fácil enfrentar el desmontaje de las instituciones a través de las instituciones.

Un solo rector del CNE puede hacer fuerza allí, pero no ha habido ninguno que tenga la voluntad política de hacerlo.

Hubo otra elección en la que nos reunimos los representantes de los poderes con los acompañantes internacionales, el Centro Carter entre ellos, y oí cada una de las preocupaciones que tenían sobre las posibles irregularidades que se pudieran presentar. Decidí habilitar fiscales para que eso no ocurriera. En cada elección tomábamos las previsiones para que se iniciara una investigación sobre cada denuncia o hecho que pudiera atentar contra la transparencia de las elecciones.

¿En las elecciones del 2013 hubo algún tipo de fraude?

No tengo la evidencia. Sólo te puedo decir que no fueron aceptadas las observaciones que hicimos.

Sería muy irresponsable decir que hubo fraude cuando no lo sé. Algo que sí te puedo decir es que cuando se convocó el revocatorio contra Maduro me negué a abrir un proceso para una investigación penal, sin que el Ministerio Púbico lo instara. Decidieron que había delito en la recolección de las firmas, algo absurdo, porque ese delito no existe. Al margen de la Constitución, y de manera irregular, un tribunal de Control ordenó a uno Penal e iniciaron la investigación, sin la participación del MP. Al final, el CNE suspendió el proceso.

¿Y usted hizo pública esa denuncia?

Ese fue uno de mis grandes errores, no decir oportunamente muchas cosas.

Lea la entrevista completa en 2001

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