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Latinoamérica

Martinelli sufre complicaciones de salud tras una audiencia ante la justicia panameña

El exmandatario, acusado de espionaje político, fue trasladado a un hospital público

Por hipertensión y otros problemas de salud, el magnate comercial y expresidente panameño Ricardo Martinelli Berrocal (2009-2014) fue trasladado el pasado lunes en la noche de una prisión a un hospital público en la ciudad de Panamá. Esto, tras la primera comparecencia que sostuvo ante la justicia de su país luego de ser extraditado ese día desde Estados Unidos para enfrentar las acusaciones en su contra por un escándalo de presunto espionaje político con escuchas telefónicas.

Martinelli, de 66 años, fue detenido en Miami, Florida, el 12 de junio de 2017,después de que la Interpol emitiera, a petición de la justicia panameña, una orden internacional de arresto contra él. El político fue solicitado por su país a EE UU por malversar fondos para crear una red de espionaje durante su mandato, que alcanzó a periodistas y políticos. Después de casi un año de lucha judicial, la extradición del exmandatario fue autorizada por el Departamento de Estado de EE UU el viernes pasado.

Ahora tendrá que enfrentarse a la justicia de Panamá por los presuntos delitos de intercepción de comunicaciones sin autorización judicial; seguimiento, persecución y vigilancia sin autorización;  y peculado por malversación.

Tras la audiencia ante las autoridades de justicia, Martinelli fue conducido al Hospital Santo Tomás, cerca del área central del litoral de la ciudad, alrededor de la medianoche del lunes. Ahí quedó internado en cuidados intensivos.

“Lo tenemos en cuidados intensivos”, confirmó el médico Ángel Cedeño, director del centro de salud. “Está estable y medicado para controlar su hipertensión”, explicó al relatar a los medios locales que “en realidad él tenía todos los criterios para ser hospitalizado”.

El magnate arribó en un vuelo privado la mañana del lunes al aeropuerto internacional de Tocumen, (al este de la capital) procedente de Miami, Florida. Tras ser custodiado por alguaciles federales de EE UU, quedó a disposición de las autoridades panameñas que lo llevaron en helicóptero al penal de El Renacer, en la región oeste capitalina y cercana a las instalaciones del Canal de Panamá en el sector del Pacífico.

En la cárcel fue sometido a controles médicos. Por la tarde, durante la audiencia, Martinelli advirtió que tenía serios problemas de afecciones cardíacas. “Sufro de taquicardia y hay cuatro médicos que han certificado que yo no puedo estar en el centro El Renacer y debo ser conducido a un hospital”, dijo el político. “Tengo problemas serios, probablemente tenga cáncer en la próstata y yo me siento muy ofendido de la forma en que he sido tratado”, reprochó.

Ante el reclamo del expresidente, el panameño Jerónimo Mejía, magistrado juez de garantías a cargo del proceso, decidió que Martinelli fuera revisado por autoridades de medicina forense, una instancia que depende de la Fiscalía General (Ministerio Público).

La Dirección del Sistema Penitenciario de Panamá reportó que un médico de El Renacer que evaluó al exjefe de Estado en esa prisión “recomendó su traslado al Hospital Santo Tomás para evaluación, lo que fue autorizado por el juez Mejía en la noche del lunes.

Desde enero de 2015, en medio del escándalo de las escuchas telefónicas, el exmandatario abandonó su país y se radicó en Miami. La Fiscalía panameña ha anunciado que pedirá que Martinelli sea condenado a 21 años de cárcel.

Información de EL PAÍS

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