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Maduro se la deja en bandeja de plata a Guyana y a Exxon Mobil: No participará en juicio ante la CIJ

El régimen anuncia que no reconoce jurisdicción de la CIJ en caso de la Guayana Esequiba

El Bloque Stabroek, el gran yacimiento petrolero.

El ministerio para las Relaciones Exteriores de Venezuela informó este lunes que no participará en el proceso que Guyana elevó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para resolver el diferendo que hay entre las dos naciones. Los venezolanos consideran el territorio guyanés como zona en reclamación.

Mediante un comunicado, el servicio exterior del régimen de Nicolás maduro informó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el canciller Jorge Arreaza se reunieron este lunes con el presidente de la CIJ, Abdulqawi Ahmed Yusuf, “en relación con la demanda unilateral presentada por la República Cooperativa de Guyana contra la República Bolivariana de Venezuela respecto a la Guayana Esequiba”.

Según el régimen, “tras haber presentado sus respetos a tan honorable instancia judicial internacional, ha comunicado al Presidente de la Corte, mediante misiva suscrita por el Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, su decisión soberana de no participar en el procedimiento que pretende incoar Guyana, por carecer la Corte manifiestamente de jurisdicción sobre una acción planteada unilateralmente por el país vecino, que no cuenta con el consentimiento de Venezuela”.

“Esta decisión, informada debidamente a la Corte Internacional de Justicia, es cónsona con la posición histórica de Venezuela de no reconocer jurisdicción a dicha instancia judicial internacional -en ningún caso- y menos para la resolución de esta controversia, en la que Venezuela no escatimará esfuerzos en la defensa de sus legítimos derechos sobre la Guayana Esequiba”, se lee en el comunicado del régimen.

Maduro mantienen su intención de reanudar negociaciones bilaterales con Guyana “con la más amplia, sincera y mejor disposición para alcanzar el arreglo práctico y satisfactorio para ambas Partes que persigue el Acuerdo de Ginebra de 1966”.

Dicho Acuerdo de Ginebra establece que la zona es controlada por Guyana pero su soberanía es disputada por Venezuela.

El Gobierno guyanés pidió en marzo al elevar el caso ante la CIJ que “se confirme la validez legal y el efecto vinculante del laudo arbitral de 1899 con respecto a la frontera entre Guyana y Venezuela”,

La Guayana Esequiba es una zona que fue controlada por el imperio español, el holandés y el británico. En 1899 fue adjudicada a Reino Unido por medio de un laudo arbitral en una corte en París. Sin embargo, en 1962 Venezuela presentó ante las Naciones Unidas una demanda alegando que el laudo fue resuelto de manera fraudulenta, ya que supuestamente hubo complicidad entre los delegados británicos y el juez ruso que determinó el fallo.

Desde entonces la disputa se mantiene y ahora será la CIJ quien de un veredicto fina, instancia a la cual acudió Guyana con el sólido respaldo del gigante petrolero Exxon Mobil. La transnacional estadounidense aseguró que pagará todos los gastos guyaneses en el proceso legal, debido a su interés en explotar uno de los mayores yacimientos petroleros del mundo que fue recientemente descubierto en la zona. Según el acuerdo entre Venezuela y Guyana que está vigente, los guyaneses no pueden explotar el suelo en reclamación sin autorización venezolana.

El yacimiento encontrado por Guyana se conoce como el Bloque Stabroek. Fue descubierto en 2015 a unos 190 kilómetros (120 millas) de las costas de Venezuela y es considerada como la segunda mayor reserva de petróleo del mundo. La petrolera aseguró que ha reservado alrededor de 20 millones de dólares para asistir a Guyana, una vez el país suramericano active el acuerdo judicial.

El Bloque Stabroek, que ocupa una extensión de 26.800 kilómetros cuadrados (6,6 millones de acres), se encuentra en la cuenca entre Guyana y Surinam y es reconocido por el Servicio Geológico de EE.UU. como la segunda mayor área del mundo con petróleo sin explorar.

El régimen venezolano respondió al hallazgo con un decreto que redistribuye al territorio venezolano en áreas conocidas como Zonas Operativas de Defensa Integral e incluye ese territorio marítimo en disputa.

El ex secretario de Estado de los Estados Unidos Rex Tillerson fue el director ejecutivo de Exxon Mobil cuando comenzó a perforar en el Bloque Stabroek en 2015 y se enfrentó con Nicolás Maduro. Actualmente, el proyecto está en su primera fase de perforación del proyecto de aguas profundas “Liza”, a 120 millas de la costa de Guyana. La primera fase, según informó la transnacional petrolera, podría desarrollar aproximadamente 450 millones de barriles de petróleo.

El campo “Liza” está localizado entre los 6,6 millones acres en el Bloque Stabroek. Con los descubrimientos adicionales en el área de “Liza”, según Exxon Mobil, así como en las zonas de Payara, Snoek y Turbot, se estima que el bloque contenga entre 2,3 y 2,8 millones de barriles de petróleo.

Hasta el momento, Exxon Mobil ha invertido 800 millones de dólares en explorar el Bloque Stabroek para sus trabajos de investigación. La fase inicial de la excavación se espera que tenga un costo de 4,4 millones de dólares y esté lista para inicios del año 2020.

El proyecto envuelve convertir un tanque de petróleo en un navío flotante, productivo, de almacenamiento y descargue y cuatro centros submarinos de excavación con 17 pozos petroleros, que incluyan ocho fosos que produzcan hasta 120.000 barriles de petróleo al día.

La decisión de Venezuela de retirarse del proceso legal en la CIJ no es buena porque deja en manos de Guyana-Exxon Mobil todo lo descrito anteriormente. Según el abogado especialista en derecho internacional Mariano De Alba, la excusa del régimen madurista de no participar porque no reconoce la jurisdicción de la Corte en este caso no es válida. “Participar en el procedimiento, argumentando que la Corte no tiene jurisdicción, no equivale a reconocer que la tiene. Ahora la Corte solo escuchará los argumentos de Guyana, aumentando sus posibilidades de triunfo”, aseguró el especialista.

“La demanda de Guyana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) no le da muchas opciones a la parte venezolana”, asegura el diplomático Gerson Revanales, para quien Venezuela no hace mucho al no presentarse ya que “el juicio continúa y Guyana puede solicitar a la Corte que decida a su favor según el Estatuto de la Corte Art. 53”. Este artículo dicta que “cuando una de las partes no comparezca ante la Corte, o se abstenga de defender su caso, la otra parte podrá pedir a la Corte que decida a su favor”.

Ya Guyana anunció que, si Venezuela no acepta el dictamen de la CIJ, acudirá a la ONU para que se dicten las sanciones correspondientes. Hay que recordar que fue el organismo multilateral, a través de su secretario general Antonio Guterres, el que remitió el caso a la Corte.

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