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EE.UU.

Senador Jeff Sessions responde orgulloso y sin tapujos a políticas migratorias de EE.UU.

El procurador general de Estados Unidos, EE. UU. Jeff Sessions, se amparó en la Biblia esta semana para justificar la actual política migratoria del Gobierno. Como su principal gestor responde por ella con orgullo y sin tapujos; inmigración ha sido su obsesión por décadas y su posición actual le permite dejar un legado incuestionable.

“Citaré al Apóstol Pablo y su mandato claro y sabio en Romanos 13 de obedecer las leyes del Gobierno porque Dios las ha ordenado con el propósito del orden”, dijo Sessions en un discurso en Indiana. Palabras en respuesta a las críticas de líderes religiosos respecto a la separación de familias y el encarcelamiento de menores.

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Con o sin justificación, lo cierto es que ya está en marcha el establecimiento de un asilo temporal exclusivo para niños inmigrantes no acompañados o separados de sus padres, en Tornillo Texas, cercano a El Paso. Una más de las medidas de tolerancia cero impuestas por el Gobierno estadounidense para evitar la inmigración ilegal.

Aunque finalmente es el presidente Donald Trump quien toma las decisiones respecto a la política migratoria del país, su principal estratega y ejecutor ha sido precisamente Sessions. Un hombre que le dio al magnate un apoyo clave en su campaña y que ha logrado permanecer en la administración, cuando muchos otros han caído, incluyendo asesores como Steve Bannon.

Trump lo ha criticado, lo ha llamado débil y vergonzoso, pero Sessions sigue en pie y ha cimentado su principal fortaleza y legado como procurador general, en los cambios que ha introducido en la política migratoria.

A pesar de no representar a un estado fronterizo durante su tiempo como senador federal (1996-2016) Sessions resistió estoico cada debate sobre inmigración. Fue conocido por ser uno de los legisladores más conservadores y por su interés particular en la política migratoria, una tendencia que inculcó en su personal, entre ellos Stephen Miller, el actual asesor de política pública para Trump .

Como senador luchó contra los inmigrantes día y noche sin descanso. Siempre quería aumentar las deportaciones y eliminar la inmigración indocumentada”, aseguró a Univisión Noticias Ali Noorani, director ejecutivo de National Immigration Forum.

Sessions fue uno de los principales opositores de la reforma migratoria impulsada por el presidente George W. Bush en 2007. A pesar de ir contra su propio partido, acusó a la Casa Blanca de diseñar la ley en secreto a merced de grupos de interés, uno de los argumentos que resonó fuerte con el público.

En 2013 Sessions también fue una de las caras más visibles en contra del proyecto de ley migratorio aprobado en el Senado. Como legislador fue crucial en dar vuelta la balanza sobre el voto latino y reforzar la idea que Mitt Romney no perdió en 2012 por falta de apoyo en este sector, sino por su debilidad entre los estadounidenses de ingresos medios y bajos.

Antes de Trump, Sessions nunca había apoyado a un candidato a la presidencia. El magnate comenzó con campaña con mensajes anti inmigrantes y Sessions no tardó en romper con casi 20 años de tradición.

Fue un trato justo a la medida, donde ambos apostaron y ganaron lo que querían. Trump la presidencia y Sessions el cargo de procurador general y con él, la capacidad de modelar la política migratoria de Estados Unidos sin negociar en el Congreso.

“Desde el principio del Gobierno Sessions ha sido la figura más consistente sobre la política migratoria. Tiene una creencia filosófica fuerte en esta área y la ha tenido por mucho tiempo. Trump divaga frente a muchas cosas, pero en el único tema que ha sido extremadamente preciso es inmigración”, dijo a Univisión Noticias Muzaffar Chishti, director del Instituto de Política Migratoria en Nueva York.

Sessions desarrolló durante mucho tiempo el marco de trabajo sobre inmigración, que se está materializando en el GobiernoAunque esta Casa Blanca se caracteriza por su desorganización, la política migratoria ha sido la excepción. Han estado listos desde el día uno”, agregó.

La reciente política de tolerancia cero hacia la inmigración ilegal ha sido el último de los cambios implementados por Sessions como procurador general. Pero tras casi 18 meses en su cargo, la lista de cambios es significativa.

Desde la llegada de Sessions al Departamento de Justicia impulsaron la prohibición de viaje y luego comenzó un desfile de órdenes ejecutivas que cambiaron el control doméstico de inmigración, eliminando principalmente la discreción prosecutorial.

Según cifras del Instituto de Política Migratoria, al final de la Administración de Barack Obama sólo el 13% de la población indocumentada en Estados Unidos estaba en peligro de deportación, según las directivas de inmigración. Con las reformas al sistema administrativo Sessions ha dejado claro que toda persona sin papeles es sujeto de deportación.

El procurador general también lideró restricciones en presupuesto para las ciudades santuario, criminalización de toda persona arrestada en la frontera, eliminación de DACA y la separación de familias de indocumentados.

Sessions quiere enviar un mensaje muy claro a quienes cruzan la frontera. Quiere desalentar a toda costa la inmigración ilegal y es claro que esa es la prioridad en su agenda”, aseguró a Univisión Noticias el estratega republicano Danny Vargas.

Otro de los cambios que ha implementado el exsenador afectó a las cortes de inmigración. Una facultad del procurador general es revisar las decisiones de los jueces y fue precisamente lo que hizo en el caso de una petición de asilo asociada a violencia doméstica.

Al hacerlo dejó precedente que en estos casos y en aquellos donde la persona es víctima de pandillas, en adelante no calificará para asilo migratorio.

El impacto de los cambios que ha liderado Sessions es devastadory si no logramos ahora que la opinión pública se de cuenta de lo que está ocurriendo, entonces sus repercusiones serán incluso mucho mayores en el futuro”, explicó Noorani.

Según Chishti una reforma donde Sessions aún no ha dejado su sello es la inmigración legal. “Su idea es que la inmigración se reduzca a los niveles que había antes, en los años 70”, explicó. En ese periodo un 4.7% de la población estadounidense era de origen extranjero. Actualmente la cifra llega a 14%.

A favor o en contra de los cambios que ha impulsado como procurador general, lo cierto es que Sessions no deja indiferente a nadie. Una figura nacional y fuerte en la política actual, cuyo legado se extenderá por décadas en el país.
Fuente: Univision
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