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Expresidente de Hidrocapital: la conducta complaciente con el régimen condujo a este desastre

Caracas está atravesando por una de sus peores crisis de escasez de agua en los últimos 20 años debido a la reducida capacidad del sistema y precarios planes de mantenimiento, a veces inexistentes, que ocasionan que el vital liquido no llegue a los hogares caraqueños a pesar de que los embalses estén llenos, advirtió el expresidente de Hidrocapital, José María de Viana en entrevista con El Nacional

“Todas las semanas ocurre al menos una avería que reduce en 30% la capacidad de transporte a la ciudad”, señaló. Además, afirmó que la ignorancia de los conductores de la empresa estatal sobre cómo hacer funcionar todo el sistema mecánico de altísima complejidad, en los últimos cinco años, “condujo a este desastre”. Caracas no tiene agua almacenada en sus embalses de emergencia ni para siete días de suministro.

“Este gobierno ha fallado al colocar en posiciones tan delicadas a gente que a lo mejor tiene buena voluntad, pero que es profundamente ignorante. Un militar que cree que todo es conspiración y sabotaje, y no entiende la gravedad de lo que ocurre, es un problema. El sabotaje existe, pero en la incapacidad.

“En Caracas hay tres embalses de emergencia: La Mariposa, La Pereza y Macarao, que fueron concebidos para que cuando los sistemas mecánicos fallen o existan averías en el transporte, allí se tenga agua almacenada para garantizar una semana de suministro a la ciudad. Los funcionarios, como no entienden para qué son, los tienen vacíos. Y eso no tiene nada que ver con la sequía, pues estos se van llenando con el agua que se trae por las tuberías. Además, Caracas es sísmica y si ocurre un evento de este tipo es posible que se rompan las líneas de abastecimiento, por lo que esos embalses permitirían tener agua dentro de la ciudad”, explicó.

María de Viana indicó que no todo está perdido, aunque el estado del sistema no es optimo. “Hay una buena noticia: los sistemas son de altísima calidad y responden muy rápido; lo sé porque fueron varias generaciones de venezolanos las que trabajamos desde la década de los cincuenta hasta 1998. La mala noticia es que esos sistemas están muy dañados”.

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Acerca de la conservación del sistema indicó, “Si no existe mantenimiento, entonces es necesario reparar lo que se daña, y a veces se hace mal porque hay tanto que restaurar que nunca se termina. Cuando hubo la transmisión del cargo a Jacqueline Farías, en 1999, los sistemas funcionaron bien porque eran robustos. Pero en los últimos cinco años eso ha sido terrible. Hubo una época en que el gobierno tuvo mucha plata por los ingresos petroleros, entre 2004 y 2014, pero no supo utilizarla; hubo pago de asesorías a cubanos que no tienen nada que enseñarnos sobre la materia; se hicieron obras que no se terminaron, como el Tuy IV en el Cuira, con la empresa brasileña Camargo y Correa, y gastaron mucho dinero”.

“La entonces presidente de Hidroven, Siboney Tineo, declaró ante la AN, en 2016, que habían invertido 10 millardos de dólares en los últimos años, ese fue un monto gigantesco, porque el valor de reposición, calculado por nosotros, de todos los activos de agua y saneamiento de Venezuela es de unos 12 millardos de dólares. Gastaron esa cantidad pero no hay ni una sola obra nueva que funcione. El tubo más largo construido es el Gran Acueducto Bolivariano que nunca ha transportado agua y costó 400 millones de dólares. Es un tubo que unió a Paraguaná, que necesita agua, con un embalse que está lleno de sedimentos. Lo que ha ocurrido es que cuando al gobierno se le acabó la plata, el talento se hizo necesario, y por eso las cosas se han agravado en los últimos cinco años”, añadió.

Para el experto el problema no se debe únicamente a la crisis económica, sino a la gestión poco trasparente con la que ha llevado la organización. “Bueno, el tema del talento no es solamente un problema de conocimiento, porque por ejemplo, Alejandro Hitcher, quien tuvo responsabilidades con este gobierno, es ingeniero civil, pero la conducta complaciente con el régimen en el sentido de realizar contrataciones mal hechas tuvo un efecto funesto. Es significativo que la última fuente de agua importante para Caracas se construyó en octubre de 1998, cuando el barril de petróleo estaba en 10 dólares. Eso demuestra también un asunto de uso transparente de recursos. Supongo que todo esto llevó a Miraflores a designar a Yolanda Pérez“.

Sobre la competencia profesional de Pérez valoró, “fue reclutada y formada en nuestra escuela y su credencial es que tiene 25 años de ejercicio serio y competente dentro de Hidrocapital. Pero ella no hará milagros, necesita rodearse de competencia e inteligencia porque ni siquiera quedan obreros calificados, y requiere recursos económicos. Las inversiones de emergencia en estos momentos de Hidrocapital pueden sumar los 10 millones de dólares, bien administrados. Claro, no nos hagamos ilusiones con los actos de constricción del gobierno, pero ojalá sea un buen comienzo”.

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