2018 está sentando cambios muy transcendentales para la humanidad

Por Jaime Granda

***Lo que ocurre dentro de la Iglesia Católica y en Estados Unidos confirma que 2018 es un año de cambios muy importantes para la humanidad.

Cuando se ha logrado estar por encima de cualquier fanatismo se tiene la ventaja de ver todo con más racionalidad y  no hay temores para reconocer lo que está bien y lo que está mal.

Cuando comenzó el año, los estudiosos de la astrología dijeron que  con Júpiter en Escorpio y Saturno en Capricornio, este 2018 es tiempo de transformación de las estructuras que nos sostienen y sobre las que basamos la existencia. Esos estudiosos afirmaron que 2018 es un año de cambios en lo ya establecido desde hace años y en aquello que en verdad es esencial. Por ello las emociones estarán más despiertas que nunca.

Viendo caer la octava hoja del calendario, revisamos y debemos aceptar que hay mucha certidumbre en eso que dijeron los astrólogos.

Lo que más destacan los medios informativos es lo que ocurre en una institución que domina varios millones de seres humanos en el mundo como es la Iglesia Católica. Igualmente destacan lo que está pasando en una sociedad que ha sido referencia mundial desde hace dos siglos como es Estados Unidos.

Lo del partido Demócrata al quitar el poder a los superdelegados en materia de escoger presidentes luce como acertado.

Lo que está pasando con la presidencia de Donald Trump parece que ha movido todas las bases de la sociedad norteamericana para revisar las normas existentes y evitar que cosas como esas puedan repetirse.

Hay que aceptar que el tradicional sistema político ahora es muy vulnerable frente a intereses de potencias que no pueden competir libremente con el gigante del norte y recurren a la manipulación de sus masas, cada vez menos británicas y más latinas.

En cuanto a la Iglesia Católica hay que recordar que tiene   viejos y graves problemas con la astronomía y la astrología.

El 22 de junio de 1663, Galileo Galilei fue enjuiciado y obligado por la Iglesia Católica a retractarse de su teoría heliocéntrica donde se reconocía que los planetas giraban alrededor del sol. Tendrían que pasar tres siglos para que el Papa se retractara y aceptara que la postura de la Iglesia era equivocada.

Por cierto que la Iglesia Católica le proporcionó a los dictadores la costumbre de censurar aquello que no coincide con lo que digan sus máximas autoridades. Se dice que también les dio la tendencia a exterminar a sus contrarios.

Hoy está pasando algo parecido con el celibato ante la imposibilidad de seguir censurando el comportamiento depravado de muchos sacerdotes oprimidos por la prohibición de casarse, de tener pareja, de procrear y tener una familia. Durante siglos se silenciaron todas las desviaciones sacerdotales en materia sexual y fueron acalladas las críticas contra esa práctica antinatural.

Todo eso confirma y debe ser asumido por todos los gobernantes del mundo que esa tendencia a controlar lo que es natural en todo humano solo contribuye al delito, a prácticas contrarias a lo que debe ser en beneficio de toda sociedad. El exceso de controles por parte de los gobernantes solo conduce a la corrupción exterminadora de todo lo positivo.

La Iglesia Católica creyó que podía obviar lo que los hebreos practican y que por cierto esta semana comienza su año 5779.

@jajogra