El petro baja 96% al compararse como subió precio de la comida

 

Por Alex Vallenilla.

Foto: Cortesía de REUTER

Ni siquiera la criptomoneda implementada por Nicolás Maduro sirve para proteger a los venezolanos contra la hiperinflación.

 

Una de las propuestas que ha hecho el mandatario Nicolás Maduro para resolver la crisis económica que azota a Venezuela, ha sido la criptomoneda petro, la cual entró en operaciones la semana pasada con ventas desde la cartera digital web que ha dispuesto el ente encargado de poner a funcionar este activo digital, sin embargo, desde que el Ejecutivo habla sobre esto, el petro tampoco protege contra la inflación a los venezolanos.

Canasta alimentaria

Desde su lanzamiento, esta tercera versión de la criptmoneda de Maduro tiene un valor de 3.600 bolívares del nuevo cono monetario. Según las autoridades el precio se determina porque un barril de petróleo cuesta 60 dólares y este sería el respaldo del petro. Esto no ha sido suficiente para que la hiperinflación se desacelere en los dos meses que lleva el plan económico diseñado por el propio mandatario, según sus alocuciones.

El salario mínimo del venezolano se ubica en 0,5 petros, o lo que es lo mismo, 1.800 bolívares (nuevos) mensuales. Según los datos del Cendas, cuando entra esta nueva referencia o forma de contar el dinero, que incluso implementan los bancos venezolanos en sus sitios web, el costo de la canasta alimentaria familiar (CAF), cerraba en agosto de este año en 11.688,70 bolívares, o lo que quiere decir 3,246861 petros.

Al cerrar el mes de septiembre, la CAF subió a 22.927,18 bolívares, mientras la tasa del petro se mantiene invariable, por lo que ese mes la comida necesaria para un hogar de cinco venezolanos se puso a costar 6,368661 petros. Esto implica que al compararse el alza de precios de los alimentos en Venezuela con la criptomoneda, hubo un alza de 96,29%, demostrando que este activo digital no sirve para protegerse contra los efectos de la hiperinflación.

El petro no es la solución

Hasta ahora las criptomonedas, principalmente el bitcoin, la más popular y descentralizada, han funcionado como reservas de valor, es decir, muchos ciudadanos en el mundo utilizan los activos digitales para protegerse de los efectos inflacionarios. En apenas dos meses con referencia de precios, la criptomoneda de Maduro no tiene estas características y la razón es que la caída de producción en Venezuela, no tiene nada que ver con la producción petrolera, lo que hace imposible anclar el precio de los bienes a una referencia de tasa fija.

El respaldo se esfuma

Este experimento, que es una propuesta rusa, implementada para desafiar las sanciones en dólares que sufren Rusia y Venezuela, tiene ya una amenaza latente que la haría desaparecer o ponerla en desuso. Se trata de la caída del precio del petróleo, con el agravante de la caída de la producción petrolera en Venezuela.

El precio del petróleo viene en descenso desde máximos de la zona de 82 dólares, a pesar de que hay tensión con las sanciones impuestas con Irán, cuya situación ha sido respondida por Francia y Alemania con propuestas para buscar mecanismos de pago alternos al dólar y no dejar de comprar el petróleo iraní, ya que los hidrocarburos que ofrece en sustitución Estados Unidos, tienen precios más altos.

Rusia y Arabia Saudita se mantienen aumentando el bombeo de crudo, lo que ha permitido mantener los precios, sin embargo estos han comenzado a descender producto del fortalecimiento del dólar en el mundo gracias al alza de las tasas de interés en Estados Unidos, lo que ha provocado una demanda global del “greenback” y por lo tanto caída en los mercados de valores y materias primas.

De modo que pese a las sanciones a Irán, el precio del petróleo podría continuar su camino al descenso, por lo menos hasta los 50 ó 45 dólares en próximas semanas. 03/11/2018

/ @alexvallenilla

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