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España

Empresarios sugieren que Sánchez se apoye en PP y Ciudadanos como “oportunidad única de pactos de Estado”

“¡Qué vengan los empresarios!”. Los servicios de Moncloa instaban a los organizadores que acudiera a saludar al presidente del Gobierno al menos alguno de los 700 dirigentes de empresa que le acababan de escuchar en el auditorio.

Pero nada, Pedro Sánchez acababa de clausurar el Congreso de la Empresa Familiar minutos antes y al levantarse, el silencio fue tan atronador como significativo.

Sánchez esperaba después departir con asistentes en el cóctel, en una zona restringida sin prensa y junto al guardarropa del Palacio de Congresos de Valencia, pero por allí no aparecía casi nadie y eso que el líder socialista podía ver a distancia cómo charlaban empresarios entre ellos.

Un ejemplo era nada menos que Juan Roig, el presidente de Mercadona y emblema de la industria valenciana y española. Roig ya había cumplido horas antes saludando respetuoso a Sánchez a la llegada, pero ni mostró ganas de aplaudirlo en la clausura ni de charlar con él a la salida.

De acompañar a Sánchez sí se ocupó en casi soledad el presidente del Instituto de Empresa Familiar (IEF) y de Gestamp, Francisco J. Riberas, hasta que el socialista se llevó a un aparte al barón valenciano, Ximo Puig, que, aunque susanista, era el más afín que halló por allí.

El evento fue todo un toque de atención de importantes empresarios del país. “Hace meses que seguimos con mucha preocupación la deriva de Sánchez”, afirma uno de los directivos del IEF asistentes.

Tras la moción de censura tenía la opción de gobernar un tiempo hasta las elecciones con medidas económicas razonables con la abstención del PP y de Ciudadanos, pero ha elegido a Podemos”, agrega, resumiendo el sentir general de la organización.

La cúpula de esta influyente asociación empresarial querría que, ahora que Quim Torra niega su apoyo a los Presupuestos, Sánchez se lanzara por fin al plan B.

Como ni a PP ni a Cs les viene bien por ahora ir a elecciones, Sánchez debería apoyarse en ellos y aprovechar una oportunidad única de pactos de Estado y reformas como la educativa”, resumen en la directiva del IEF.

El presidente de Mercadona comentó después con Riberas que fue lógica la falta de aplausos a Sánchez sin que eso deba ofender a nadie:

“Pensamos de manera diferente y España es una democracia”. Así es, pero es un revés para el líder del Partido Socialista Obrero de España, PSOE, porque empresarios familiares como Roig son a los que debería intentar atraer el presidente.

Se juegan su propio patrimonio en el mercado español y no buscan subvenciones, sino un entorno de reconocimiento a la labor empresarial.

El jefe de Mercadona no preside un fondo buitre, ni desprecia el mecenazgo, ni paga salarios indignos, ni mantiene en la precariedad a sus 80.000 trabajadores.

Su grupo es mejorable, claro y él mismo hizo autocrítica admitiendo en su conferencia hasta siete errores, pero su éxito es indiscutible.

La política de Roig y tantos empresarios familiares de reinvertir evitando endeudarse y sacrificar beneficio a corto por asegurar el largo plazo es opuesta a la del líder socialista. Por eso el valenciano respaldó a Riberas como el resto de la directiva del IEF por su ovacionado discurso.

El de Gestamp, que tampoco necesita subvenciones para su emporio, es el primer empresario que dice a la cara a Sánchez que “el posible cambio de ciclo que llegará antes o después no puede pillar a España sin los deberes hechos. No podemos permitirnos que se sigan adoptando medidas de corto plazo con la finalidad principal de garantizar la gobernabilidad”.

Por contra, Sánchez parece ver rédito en gobernar sin los empresarios e incluso baraja ya derogar parte de la reforma laboral dejando fuera del consenso a la patronal en guiño a los sindicatos y a la campaña electoral.

También fue provocador en el coloquio al reprochar a los empresarios que paguen sólo el 10% de tipo efectivo en el Impuesto de Sociedades.

Sánchez, como Montoro antes, se basa en informes de la Agencia Tributaria, pero empresarios como Riberas o Roig se revolvieron en su asiento. Mercadona declara un 20% en 2017 y dice que no paga más por reserva de capitalización.

La actitud de los empresarios con Sánchez contrastó con la mostrada por ellos mismos con Felipe VI. El Rey fue ovacionado en la víspera por los empresarios tras ser reprobado por los independentistas.

El Rey Felipe VI saluda al presidente de Mercadona, Joan Roig, y a otros empresarios el pasado lunes en Valencia. Foto: Biel Aliño.

Con información de Carlos Segovia/El Mundo

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