La Vida

¡Que el frío no te haga la guerra! Mira lo que debes comer para atacarlo

No solo el consumo de determinados alimentos nos ayuda a combatir el frío. También ciertos hábitos que reforzarán nuestro sistema inmunitario, desde dormir las horas necesarias a tratar de comer con calma y respetar los horarios de las comidas, se convertirán en nuestros aliados a la hora de sobrellevar de la mejor manera la bajada de temperaturas.

A la hora de diseñar la dieta invernal es importante tener en cuenta, según la nutricionista Fátima Branco, “que la mayoría de personas no nos pasamos el día en el campo, a la intemperie y que las casas suelen tener calefacción o estar acondicionadas para no pasar frío”.

Esto se traduce, según la nutricionista, en que no podemos incrementar de forma sustancial el aporte calórico (y concretamente de grasas) de nuestra dieta con la excusa de calentar el cuerpo.

“Es cierto que en invierno debe haber un aporte calórico mayor, pero con moderación”, afirma. Dicho esto, hay numerosos platos que se van a convertir en nuestros aliados a la hora de combatir el frío durante los meses venideros.

Cítricos:

Dado que el invierno es la época de las naranjas y las mandarinas, Rovira insta a aprovechar la fruta de temporada.

Está demostrado que la vitamina C fortalece el sistema inmunológico, lo que hará que nos sintamos más fuertes a la hora de combatir el frío”, explica.

El nutricionista, que recomienda siempre a sus pacientes escoger frutas y hortalizas de temporada, también apuesta por el kiwi atlántico, también una buena fuente de vitamina C.

Infusiones:

En el ámbito de las infusiones todo vale, aunque hay que tener cuidado con el consumo de cafeína. Para Branco, es una buena idea “apostar por las infusiones calentitas para combatir el frío y a la vez mantenernos hidratados, ya que muchas personas aseguran que en invierno beben menos agua, ya que no tienen tanta sed”.

Legumbres:

Los platos de cuchara son los reyes del invierno y deberíamos consumirlos “entre tres y cuatro veces por semana”, explica Rovira.

No es necesario, sin embargo, elaborar grandes y contundentes guisos de cuchara rebosantes de grasa y embutido, sino que “bastan unos garbanzos con espinacas y algo de bacalao” para tener una receta de legumbres muy completa, que puede funcionar como plato único repleto de nutrientes.

Branco coincide en que los amantes de fabadas, cocidos y lentejas con chorizo, por poner algunos ejemplos de grandes guisos de legumbres con un alto aporte calórico y graso, deberían reducir su consumo y apostar siempre por porciones pequeñas acompañadas de un segundo plato ligero.

Vitamina D y otros pescados azules:

Hay que tener en cuenta que en esta época del año es especialmente importante el consumo de vitamina D, que se encuentra, entre otros alimentos, en los pescados azules.

Esto se debe a que los rayos solares nos ayudan a sintetizar mejor esta vitamina, por lo que en invierno es importante incrementar su consumo y tratar de exponernos al sol al menos 15 minutos diarios.

El marmitako, elaborado con bonito, es un plato de temporada sensacional para aportar proteína y vitamina D”, afirma Rovira, que recomienda consumirlo a la hora del almuerzo, ya que la proteína suele ser difícil de digerir y es mejor moderar su consumo por las noches.

Con información de Laura Conde/La Vanguardia 

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