fbpx
Latinoamérica

Maduro intenta capitalizar investidura de López Obrador para acercarse a México

Nicolás Maduro y su numerosa comitiva de acompañantes, entre ellos, su mujer, Cilia Flores, y el canciller Jorge Arreaza, viajaron el sábado a la toma de posesión del nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, más conocido por sus siglas, AMLO.

Maduro desafió la campaña de protestas contra su visita, que tuvieron lugar tanto en el exterior del palacio Legislativo de San Lázaro, donde tuvo lugar el acto, como en el interior del edificio en el que un grupo de senadores gritaron «dictador, dictador», cuando López Obrador mencionó su nombre, y que mostraron una pancarta en la que se afirmaba que no era bienvenido.

A este rechazo se suma el de unos treinta intelectuales y escritores mexicanos que también repudiaron su visita a través de un manifiesto en el que proclamaban que «nuestro país no debe legitimar una dictadura» y en el que consideraban que la presencia de Maduro «en un acto democrático como la trasferencia del poder ejecutivo es inaceptable».

Lea también: Las amenazas no lo detienen: Almagro acepta candidatura para reelección en la OEA

No está claro si fue a causa de las protestas o por un «pequeño retraso de su avión», como aseguró la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), pero Maduro no hizo finalmente acto de presencia en el acto de investidura, uniéndose después al resto de mandatarios en la comida ofrecida posteriormente. En ella disfrutó de momentos de asueto con los presidentes de los países que integran hoy por hoy el bloque bolivariano -con la ausencia de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, que canceló su viaje a última hora-. Momentos de los que deja constancia el propio Maduro con una foto colgada en su cuenta de Twitter, en la que aparece de manera distendida con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el de Bolivia, Evo Morales.

En las redes sociales también intenta dejar constancia Maduro de la cercanía entre ambos países, México y Venezuela, así como con el nuevo presidente del país azteca, con el que mantuvo un breve encuentro, junto a sus respectivas esposas, en el Palacio Nacional, en el Zócalo.

En la recepción privada que mantuvo con López Obrador, el presidente venezolano lo habría invitado a su segunda toma de posesión del 10 de enero en Caracas. Pero, según fuentes a las que ha tenido acceso ABC, también habría aprovechado el encuentro para gestionar la posibilidad de que el nuevo Gobierno mexicano dé asilo a altos cargos del Ejecutivo venezolano y sus familiares, ante el caso eventual de que el régimen chavista tenga que dejar el poder después del 10 de enero.

Presidente ilegítimo

El pasado mes de mayo, Nicolás Maduro convocó una elección presidencial en la que salió reelecto con el 68%. Una relección que fue considerada como fraudulenta e ilegítima, incluso por la misma empresa -Smarmatic- que instaló el sistema electoral electrónico.

La oposición y la comunidad internacional no han reconocido dichos resultados y consideran que después del 10 de enero Maduro será un presidente ilegítimo.

En las últimas semanas el «alto gobierno», como califica la fuente, ha sostenido intensas reuniones con el cuerpo diplomático, bien para organizar la investidura de Maduro, con la que piensa eventualmente gobernar hasta 2025, y también para explorar el terreno de qué país o destino brindaría mayor seguridad y protección a los altos cargos en el exterior.

Ya el exgobernador del estado Bolívar y expresidente de las empresas estatales de la Corporación Venezolana de Guayana, Francisco Rangel Gómez, tramitó en septiembre pasado su residencia en México, al ser uno de los sancionados por corrupción por el Gobierno de los Estados Unidos.

Para los altos cargos del régimen de Maduro con AMLO se abre una posibilidad más atractiva que otros países para pedir asilo debido a la cercanía geográfica de México, la afinidad ideológica y la cultural. Muy pocos chavistas han incluido a Cuba como refugio o asilo. Los altos cargos prefieren a México en primer lugar, luego España o Portugal como destino para un exilio dorado que ya se están preparando para salvarse antes de que el agua les llegue al cuello con una crisis económica y social que se ha hecho insostenible en el tiempo y que ni los mismos chavistas aguantan, concluye la fuente.

Fuente: abc.es/Ludmila Vinogradoff

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close