fbpx
Vida

Consejos para que los perritos superen la perdida de un ser querido

No es extraño escuchar historias sobre animales que mueren de pena poco después que lo haya hecho su pareja o compañero, en especial cuando se trata de pájaros. Los animales, al igual que las personas, experimentan dolor por la pérdida de sus más allegados.

Si hablamos de perros, es famosa la historia de Hachikō. El akita que siguió esperando a que su amo, el profesor Ueno, volviese de dar clases en la universidad en la estación de Shibuya. Tokio, durante casi una década, después que el hombre falleciera.

En homenaje a este fiel amigo se construyó una escultura de bronce que hoy en día es una atracción turística obligatoria de la capital nipona.

También se ha hecho viral en los últimos días la imagen de Sully, el labrador del expresidente de Estados Unidos, EE. UU.  George H.W. Bush, acostado junto al ataúd del mandatario, fallecido a los 94 años de edad.

Aunque aún muchos siguen poniendo en tela de juicio que los animales puedan experimentar un dolor similar al que sienten los humanos ante la pérdida de un ser querido, los expertos del Grupo de Trabajo de Terapias Asistidas con Animales y Bienestar Animal del COPC, Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, aseguran que sí tienen consciencia de la muerte y por ende, también puede hacerse visible su estafo emocional.

Sin antropomorfizar compartimos muchas características con los animales: Gustos, aversiones, integridad propia que sufre ante una falta de respeto, curiosidad por el entorno, desarrollo de la amistad y el estado de ánimo. No olvidemos que tanto los canes como los felinos tienen un sistema límbico –región del cerebro encargada de regular las emociones– análogo al nuestro”, sentencian desde el COPC.

De esta manera, afirman que es normal que exista cierta confusión emocional como consecuencia de la pérdida de un compañero.

Tanto es así, que se puede materializar a través de cambios en su rutina o en la estructura de su grupo social. Esto puede conllevar la pérdida de su seguridad y la aparición de tristeza o abatimiento, por este motivo, los expertos aseguran que, aunque sea algo natural, el periodo de ‘duelo’ ha de ser respetado.

Existen evidencias que pueden sentir tristeza durante mucho tiempo, pero no deja de ser una interpretación subjetiva y quizás nosotros no tenemos derecho a decidir cual ha de ser su duración. Lo que sí que debemos hacer es brindarles la compañía y el nivel de interacción emocionalmente positiva que requieran y que no perciban como molesta”, indican los especialistas del COPC.

Lo más importante será observar su comportamiento en los días posteriores a la pérdida. Las señales más comunes de tristeza y abatimiento en perros son: Falta de apetito, buscar mayor atención o mostrarse más afectivo de lo normal, no querer salir a pasear, no querer jugar en situaciones en las que antes jugaba, dormir más horas de las habituales o ladrar en exceso en ciertas situaciones. 

En el proceso de duelo, el perro tendrá que encontrar su nuevo lugar y aprender a sentirse cómodo en él. Tras esta etapa de la posible aparición de diferentes síntomas, lo normal es que se vaya adaptando progresivamente a la nueva situación.

Si el proceso de duelo se prolonga demasiado o los síntomas comienzan a ser preocupantes, los expertos aconsejan acudir a un especialista lo antes posible, tanto un veterinario como un etólogo, para que valore el caso y recomiende lo mejor para nuestro mejor amigo.

Muchos creen que dejar que el perro huela o vea el cadáver de su compañero puede ayudar a que acepte su muerte y supere la pérdida antes, no obstante, los expertos señalan que no hay evidencias científicas hasta el momento que esta estrategia funcione.

Por otro lado, puedes seguir estos consejos que proponen los especialistas del COPC para ayudar a tu amigo peludo: 

No cambiar de hábitos, en la medida de lo posible, y seguir con la rutina diaria de paseos, puesto que ayudará al perro a adaptarse a su nueva etapa sin su compañero.

-Hacer actividades motivantes y agradables, como ir a la playa o montaña, jugar a su juego favorito, pasear por sus lugares favoritos, etc.

Aumentar las caricias, las palabras amables y el contacto físico cercano con él, esto le puede ayudar a atravesar el mal momento y a recuperarse antes.

Con información de La Vanguardia 

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close