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EE.UU.

Condenan a cuatro años de prisión en EE.UU. a ex funcionario colombiano por soborno

Un caso poco común de soborno internacional que se desarrolló en un centro comercial del sur de la Florida y los centros del poder en Colombia llegó a su fin el miércoles con la sentencia del ex jefe de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía de Colombia a cuatro años de prisión por parte de un jueza federal en Miami.

Luis Gustavo Moreno Rivera admitió haber recibido miles de dólares en sobornos en un centro comercial de Miami-Dade de manos de un político colombiano bajo investigación en su país, así como de buscar evidencias específicas de un ex alto funcionario.

Pero la jueza federal de distrito Ursula Ungaro no impuso la sentencia máxima para estos casos, de entre 7 y 9 años de prisión, por un cargo de confabulación para lavar dinero, que los fiscales federales habían solicitado. Ungaro tomó en cuenta que Moreno Rivera ya había sido sentenciado en su país a unos cinco años de prisión por usar su cargo para extorsionar a personalidades políticas bajo investigación.

“No estoy dispuesta a hacer eso”, dijo Ungaro antes de imponer la mitad de la sentencia contemplada en la ley. “Hacerlo sería una exageración”.

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Durante la primera parte de la audiencia de sentencia en diciembre del 2018, Moreno se disculpó con su familia, el gobierno colombiano y las autoridades federales estadounidenses. Pero no habló este miércoles cuando anunciaron la sentencia.

“Tomé una mala decisión y estoy arrepentido”, dijo Moreno, de 37 años, en la audiencia de diciembre. “No hay peor castigo que la vergüenza que siento en el corazón”.

El ex funcionario colombiano y un abogado privado que lo asistió se declararon culpables en agosto de un cargo de confabulación para lavar dinero, que se concretó en el Dolphin Mall en Sweetwater.

Moreno admitió que en junio del 2017 viajó a Miami como parte de su trabajo y recibió miles de dólares del político colombiano Alejandro Lyons Muskus, quien era investigado por el despacho de Moreno. El abogado defensor de Moreno dijo que Lyons había huido mientras era objeto de una investigación penal en Colombia, aunque los fiscales federales estadounidenses se mostraron en desacuerdo con eso.

Lyons salió de Colombia después que fue acusado de recibir sobornos de contratistas colombianos durante el tiempo que fue gobernador de Córdoba entre el 2012 y el 2015. Lyons fue reclutado como fuente confidencial por agentes federales en Miami dos años después. Lyon no es enjuiciado en Estados Unidos, en lo fundamental porque no cometió ningún delito aquí, sino en Colombia.

El abogado de Moreno dijo que Lyons extorsionó a su cliente por primera vez en Miami al amenazar con revelar que Moreno estaba engañando a su esposa. “No fue hasta que [Moreno] llegó a Estados Unidos que comenzaron a hablar sobre los sobornos”, dijo el abogado defensor David Weinstein.

Sin embargo, fiscales federales dijeron que Lyons vino a Miami en la primavera del 2017 porque su esposa tuvo problemas con su embarazo antes de dar a luz en el Hospital Jackson Memorial. Los fiscales federales adjuntos Tony González y Lynn Kirkpatrick dijeron que Moreno se acercó a Lyons para hablarle del esquema de sobornos en Colombia, antes que ninguno de los dos viniera a Miami.

Pero no se sabe exactamente cómo Lyons se convirtió en una fuente confidencial de la DEA en una operación encubierta contra Moreno en mayo del 2017.

Moreno y el abogado que hizo las veces de intermediario, Leonardo Luis Pinilla Gómez, se reunieron con Lyons en Miami el mes siguiente. Se reunieron nuevamente en un baño del Dolphin Mall, donde Moreno y Pinilla recibieron $10,000 en efectivo en un sobre grande de manos de Lyons, según documentos del tribunal. Moreno se quedó con $7,000 y Pinilla con $3,000.

El dinero fue a cambio de dar a Lyons información confidencial sobre la pesquisa por corrupción en Colombia, como la identidad de las personas que testificaban en su contra. Moreno también planeó asignar miembros de su equipo investigativo en el caso de Lyon a otras pesquisas para distraerlos.

Weinstein, el abogado defensor de Moreno, dijo que Lyons fue “el verdadero culpable” en el esquema de soborno. La jueza Ungaro concordó con él, hasta cierto punto.

“El Sr. Lyons se colocó en una posición vulnerable al aceptar sobornos [en proyectos públicos en Colombia], muchos sobornos”, dijo Ungaro en la audiencia de diciembre. “El Sr. Lyons no tiene mucho de víctima”.

Al final, Lyons aceptó devolver parte de ese dinero recibido como soborno, $1.35 millones, según una carta del gobierno colombiano presentada en el tribunal federal.

“La víctima es Estados Unidos”, afirmó Ungaro, señalando que el gobierno estadounidense no puede tolerar que funcionarios extranjeros vengan a sobornar como parte de investigaciones de corrupción en su propio país.

Mientras trabajaba encubierto para la DEA, grabó conversaciones con Moreno y Pinilla en las que discutió la autoridad del funcionario anticorrupción para controlar la investigación de las actividades de corrupción de Lyons en Colombia.

A cambio, Moreno y Pinilla pidieron el pago de 400 millones de pesos colombianos ($132,000) y $30,000 adicionales que debían pagarse antes que Moreno regresara de Miami a Colombia, según el encausamiento.

La extorsión de Moreno al político colombiano llevó al arresto del alto funcionario anticorrupción en Bogotá en junio del 2017. Antes de su extradición a Miami un año después, Moreno se declaró culpable en Colombia de un esquema de extorsión similar, que incluyó testificar sobre un magistrado corrupto de la Corte Suprema de Justicia de Colombia y otros miembros de la judicatura de ese país. Moreno fue sentenciado a casi cinco años de prisión, que Ungaro tomó en cuenta al sentenciarlo.

Según reportes noticiosos colombianos, Moreno cooperó con las autoridades y su testimonio llevó al arresto de un ex presidente de la Corte Suprema de Justicia y otros funcionarios del gobierno.

“Está claro que el gobierno colombiano quiere la cooperación de mi cliente”, dijo el abogado de Moreno, Weinstein, quien agregó que la “cooperación significa un gran peligro para su vida”.

Pinilla, representado por el abogado defensor Humberto Domínguez, también fue sentenciado el miércoles. Pinilla, de 32 años, quien se disculpó pero también sugirió que le estaba haciendo un favor a un amigo, fue condenado a dos años de prisión.

Como parte del castigo, Moreno devolvió $7,000 recibidos en soborno y Pinilla devolvió $3,000.

Con información de elnuevoherald.com

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