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España

El CIS hace su tercer cambio de criterio en cuatro meses aunque sin poder ocultar el desgaste de los socialistas

José Félix Tezanos ha vuelto a hacerlo. El CIS sumó ayer su tercer cambio de criterio en cuatro meses respecto a la estimación de voto. O mejor dicho, sobre la falta de ella. Porque en el barómetro correspondiente al mes de diciembre lo que tradicionalmente se ofrece como el voto estimado, y que Tezanos ya sustituyó por la variable voto más simpatía, ahora es simplemente un voto directo sobre el porcentaje del censo. Este tipo de constantes alteraciones rompen las series históricas e impiden hacer un análisis constante.

Con estas salvedades, por establecer una mínima comparativa con el mes anterior, el PSOE sigue primero con un 28,9%, un descenso de 2,2 puntos respecto al sondeo anterior. El PP sigue estable en un 19,1%, Ciudadanos baja tres décimas hasta el 17,9% y Podemos y sus confluencias bajan 3,1 puntos hasta el 14%. Pese a la fuerte irrupción de Vox en las elecciones andaluzas la formación de Santiago Abascal solo logra el 3,7% de los votos, apenas ocho décimas más que en noviembre.

La encuesta realizada por Tezanos no puede ocultar cierto desgaste de los socialistas después de su mal resultado en Andalucía, muy por debajo de lo esperado y de lo que el propio CIS había detectado en la preelectoral andaluza. Asumiendo ese dato que ofrece el CIS otra lectura importante es que el organismo público se distancia del consenso de los barómetros privados, que sitúan a la suma de PP, Ciudadanos y Vox por delante de PSOE y Unidos Podemos. Según la fórmula de Tezanos la izquierda tendría un 43,8% de voto mientras que su alternativa por la derecha se quedaría en el 34,4%. Pero es en el voto directo donde se refleja un factor que amenaza a Sánchez: la movilización de los partidos a su derecha. Aunque el PSOE sube de 19,4% a 21,3% Podemos no sube nada. Mientras, el PP pasa de 11,5% al 14,1% y Cs del 11,4% al 13,2%. Vox pasa del 1,7% al 2,7%. La diferencia entre PSOE y Podemos con PP-Cs-Vox se reduce de un 5,8% al 2,3%.

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Malos datos para Sánchez

Pero donde el CIS sigue siendo un instrumento de gran valor es en las variables cruzadas y en aquellas preguntas que nunca han requerido de la «cocina» demoscópica. Es en estos datos donde empiezan a percibirse cifras de desgaste en el Gobierno que luego no se trasladan al voto por haber eliminado ese cálculo. Pero los datos están ahí. El actual presidente resiste como el mejor valorado, pero con el mismo 3,9 que el mes pasado. Mientras, Albert Rivera sube hasta un 3,7 y Casado hace lo propio con un 3,4. Pablo Iglesias sería el peor valorado con un 2,9.

En este mismo dato de valoración de líderes aparece un primer dato negativo para Sánchez: la valoración entre los suyos. Pablo Casado con una nota de 6,6 es el mejor valorado por sus votantes, seguido de Rivera (6,4). Sánchez se queda tercero con un 6,1, mientras que Iglesias se sitúa con un 5,6.

Respecto al nivel de aprecio entre tus propios votantes, el PSOE sigue con un nivel de fidelidad de voto alto. Pero la valoración que hacen de la gestión del Ejecutivo los propios va claramente a la baja. Los electores socialistas que valoran como buena o muy buena la gestión del Gobierno del PSOE no paran de reducir. Ahora son el 31%, mientras que hace un mes fue del 37% y en julio del 40,7%.

Mientras que los que lo valoran como mala o muy mala cada vez son más. En julio eran solo un 4,5%, el mes pasado un 11,5% y este mes sube al 16,2%. En el conjunto de los votantes la valoración de la gestión del Ejecutivo va a la baja. El mes pasado un 38,5% la valoraban mal o muy mal. Un dato que este mes asciende al 42,2%. Al inicio del mandato era de solo un 27,3%. Mientras que descienden los que la valoran bien o muy bien del 14,3% al 12%. En julio era del 19,1%.

Con información de ABC

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