fbpx
ColumnistasInternacionales
Destacados

Andrés Oppenheimer: Desorientado el Partido Demócrata

Desorientado el Partido Demócrata

El Partido Demócrata de Estados Unidos ha perdido la brújula, al punto de que ya no sabe distinguir un partido de izquierda democrática de un movimiento totalitario.

Por ANDRÉS OPPENHEIMER

¡Qué vergonzosas las declaraciones del senador Bernie Sanders y la representante Alexandra Ocasio-Cortez sobre Venezuela! Lo que han dicho no solo refleja una increíble ignorancia, sino que le podrían ayudar al Partido Republicano de Trump a ganar el estado de la Florida — y quizás las elecciones de Estados Unidos— en 2020.

Mientras que el liderazgo del Partido Demócrata ha hecho lo correcto apoyando las sanciones diplomáticas y económicas de Estados Unidos contra el dictador Nicolás Maduro, Sanders y algunos otros miembros del ala izquierdista del partido están del lado equivocado de la defensa de la democracia y los derechos humanos.

En un comunicado del 24 de enero en respuesta al reconocimiento de Trump del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como el líder legítimo de Venezuela, Sanders alertó sobre la “larga historia de intervención inapropiada” de Estados Unidos en Latinoamérica.

Para ser justos, Sanders también dijo que Maduro ha violado la Constitución varias veces. Pero su declaración criticaba tácitamente el apoyo de Estados Unidos a Guaidó, y estaba mucho más cerca de las de Rusia, China y Cuba que las de prácticamente todas las democracias occidentales.

Otros legisladores del ala izquierdista del Partido Demócrata ni siquiera mencionaron la ruptura del estado de derecho por parte de Maduro. Ocasio-Cortez retuiteó una declaración diciendo que “Estados Unidos no debe ungir al líder de la oposición en Venezuela en medio de un conflicto interno”.

El senador republicano de la Florida Marco Rubio mandó un mensaje a través de sus redes sociales a los venezolanos que esperan un cambio en su país tras la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Peor aún, la nueva congresista demócrata Ihan Omar, de Minnesota, denunció un presunto “golpe de Estado” respaldado por Estados Unidos en Venezuela.

Por suerte, la gran mayoría de los demócratas en el Congreso apoyan a Guaidó. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, tuiteó el 24 de enero que “los Estados Unidos apoya al pueblo de Venezuela en momentos en que se levanta contra el gobierno autoritario”.

Pero las críticas tácitas o explícitas del grupo de Sanders y Ocasio-Cortez al respaldo estadounidense a Guaidó son moralmente cuestionables y políticamente contraproducentes para el Partido Demócrata.

Son moralmente repugnantes porque Guaidó fue legalmente elegido presidente interino por la Asamblea Nacional, que es la única institución democrática que queda en Venezuela. Según la Constitución de Venezuela, la Asamblea Nacional tiene el derecho de elegir a su presidente como el líder interino del país, encargado de convocar elecciones, cuando el gobierno está siendo ocupado por un líder ilegítimo.

Eso es exactamente lo que pasó en Venezuela. Maduro dio un golpe de Estado en 2016 cuando despojó a la Asamblea Nacional de la mayoría de sus poderes. Violó la Constitución nuevamente en 2018, cuando se proclamó a sí mismo ganador de elecciones presidenciales descaradamente fraudulentas. Si hay un líder ilegítimo en Venezuela, se trata del propio Maduro.

Es por eso que prácticamente todas las principales democracias occidentales —Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Brasil y Argentina, con la vergonzosa excepción de México— están reconociendo a Guaidó. Incluso el gobierno socialista de España apoya a Guaidó.

Las declaraciones de Sanders, Ocasio-Cortez y Omar sobre Venezuela podrían dañar seriamente las posibilidades del Partido Demócrata de recuperar la Casa Blanca en 2020, ya que el conflicto de Venezuela se está convirtiendo en un tema electoral en Estados Unidos.

El gobierno de Trump está usando cada vez más su política de Venezuela como una estrategia electoral para ganar el voto cubanoamericano en Florida, que será clave en las elecciones del 2020. Alrededor del 17 por ciento de los votantes de la Florida son hispanos, y la gran mayoría de ellos son cubanoamericanos que detestan a la dictadura venezolana.

Es por eso que el vicepresidente Mike Pence vino a Miami el viernes, acompañado de un séquito de líderes republicanos de la Florida, para reunirse con los exiliados venezolanos.

Los estrategas políticos de la Casa Blanca ven una oportunidad para aumentar su caudal de votos en Florida, y la están aprovechando al máximo.

¿Reaccionarán a tiempo los demócratas? ¿Vendrán los principales candidatos demócratas y los líderes del partido en el Congreso a Florida para enfatizar su apoyo a Guaidó?

Deberían hacerlo lo antes posible. De lo contrario, los votantes cubanoamericanos y otros hispanos votarán en mayores números que antes por los republicanos, y podrían ayudar a que Trump sea reelecto en 2020.

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close