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Jaime Granda: Una Petrocracia

Una Petrocracia

***Venezuela tiene un sistema político atípico en el que el poder no está en manos del pueblo sino de quien administre el petróleo.

Por JAIME GRANDA

En Colombia se realizó, desde el jueves 31 de enero hasta el domingo 03 de febrero, la decimocuarta edición del “Hay Festival Cartagena de Indias 2019” en la que participaron más de 150 creadores de todo el mundo, quienes mostraron sus temores por la crisis global de la democracia.
Todos admitieron que el populismo, el autoritarismo, la corrupción y la manipulación, ahora multiplicada en las redes sociales, son serias amenazas contra la democracia. Con la manipulación en las redes sociales, grupos minoritarios pero poderosos, “élites sin mucho conocimiento de la gente común”, como precisó uno de los asistentes, lograron que se aprobara la separación del Reino Unido de la Unión Europea, una utopía práctica ahora sitiada, e impusieron a Donald Trump como presidente en Estados Unidos.
Un escritor británico y abogado experto en derecho internacional hizo una de las reflexiones consideradas más atinadas al decir en el Teatro Adolfo Mejías que los suramericanos saben más que los europeos el significado del fracaso de la democracia. En Europa ahora se vive la aparición de liderazgos amenazantes, y para el Reino Unido también es una amenaza que en Estados Unidos actualmente gobierna, “seamos francos, un supremacista blanco”.
El mismo abogado dejó sobre el tapete estas preguntas: “¿Dónde queda el imperio de la ley para combatir lo que se nos presenta? ¿Son demasiado fuertes y seguras nuestras constituciones?”.
No podía faltar en esa reunión de intelectuales el caso de Venezuela, donde dijeron que hay “un presidente atado a una iconografía ridícula, con su banda y su retrato de Bolívar al fondo”. Los que trataron el tema esperan que la salida para la gente común sea la mejor y menos traumática: “Un enfrentamiento resultaría desgarrador” y celebraron que parte de la izquierda haya superado el síndrome que en su día les impidió condenar a Fidel Castro o Stalin, sobre todo en Europa.
Los intelectuales en Cartagena de Indias no apreciaron que Venezuela es un caso atípico donde el petróleo es lo que mueve a nacionales y extranjeros.
Etimológicamente, la palabra democracia proviene del griego y se compone de los términos «démos», que puede traducirse como ‘pueblo’, y «krátos», que significa ‘poder’. En Venezuela no es «démos» el que manda sino quien administre el petróleo. Así que no se trata de una democracia, sino de una petrocracia en la que para colmo de males, el populismo y la corrupción acabaron con aquello de que cada venezolano nacía con su arepa bajo el brazo.
El mecanismo fundamental de participación de la ciudadanía es el sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, a través del cual elige a sus dirigentes o representantes para un período determinado. Queda claro que el camino de la democracia es electoral, pero cuando se trata de una Petrocracia, inmune a las desgastadas teorías capitalistas o socialistas que le han aplicado, cualquier camino para llegar al poder se califica de legal y cuando hay riquezas de por medio sobran apoyos.
Lo positivo es que esta realidad pudiera sincerar la historia de Venezuela para que todos asumamos la verdad, sin apasionamientos ni manipulaciones. Es preferible que la moneda legal sea el virtual Petro y no el Bolívar. Desde el punto estrictamente material, tenemos más que agradecer al petróleo que a Simón Bolívar, padre de la Gran Colombia, en la cual Venezuela era una provincia más.
@jajogra

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