fbpx
ColumnistasNacionales

JAIME GRANDA: Sin política, sin democracia ni eficiencia

      

JAIME GRANDA

Sin política, sin democracia ni eficiencia

        ***La carencia de eficiencia durante 20 años ha contagiado a quienes se erigen como los llamados a sustituir al actual grupo de ineficientes.

        Por JAIME GRANDA

En Venezuela, patria de libertadores, con sus entrañas llenas de petróleo y otras riquezas naturales, no solo hay carencia de alimentos, medicinas, buenos servicios públicos, buena educación, buenos centros asistenciales y buena seguridad pública.

En Venezuela también hay carencia de valores humanos fundamentales como la sinceridad, la honestidad y la responsabilidad.

Hay que incluir que no hay política, no hay democracia, no hay funcionarios idóneos, no hay instituciones que cumplan cabalmente con sus funciones, y en consecuencia no hay eficiencia.

La carencia de eficiencia en los que se creen dueños del Estado y las riquezas de la nación trae como consecuencia que el país va en retroceso desde hace 20 años y lo que se había construido en favor de las mayorías ha sido destruido, sin que alguien asuma los errores. Quienes deberían asumir su responsabilidad por esta debacle creen que pueden seguir culpando al imperio norteamericano por todos los males que han acumulado, incluyendo el odio entre los venezolanos. Lo más triste de esa historia es que hay millones de venezolanos que creen el viejo cuento aplicado por Fidel Castro y sus herederos en Cuba.

patrimonio exclusivo.

Es inevitable  la acotación de que la democracia depende del respeto a las normas de la política, es decir de la utilización transparente de la política.

La lucha entre los grupos es por apoderarse del patrimonio público y la motivación de administrarlo mejor que los anteriores no es lo dominante. La obsesión por el máximo cargo llega a tanto que no entienden que la permanencia en ese cargo debe tener un tiempo prudencial.

Todos olvidan que los tiranos que buscan eternizarse en ese cargo violan principios humanos, no solo en contra de las mayorías, las cuales no son su prioridad, sino en contra de sí mismos.

Lo ocurrido en este siglo con el anterior presidente de Venezuela puede compararse con lo que ocurrió con Juan Vicente Gómez. Esos personajes terminan violando la disciplina propia de cada organismo humano, no duermen las horas necesarias, no comen con la tranquilidad adecuada y van acumulando tensiones a lo largo de cada día. Son muchos los testimonios de colaboradores del presidente anterior que rompieron con el compromiso porque los despertaba por teléfono a cualquier hora de la noche para decirles cualquier tontería porque en realidad no podía conciliar el sueño. Todos esos desajustes a su organismo por apego a un cargo, terminan con el ciclo vital de cualquier humano y a fin de cuentas eso no ayuda a sus semejantes ni a su propia persona. Esos finales tienen que ser considerados un fracaso porque no consiguieron sus objetivos anunciados o prometidos a quienes los eligieron y menos al pueblo en general. Lo más triste es que esa carencia de eficiencia sigue presente 20 años después y ha contagiado a quienes se erigen como los llamados a sustituir al actual grupo de ineficientes.

En estos momentos, el actual gobierno de Venezuela vive lo que dicen vive la Cuba terminal, cuyo proyecto lo mató el iluminismo, la arrogancia, el control. Ofreció un mundo nuevo y devino en un mundo viejo.

@jajogra

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close