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FRANCISCO POLEO: Vuelven las nubes negras sobre Maduro

Vuelven las nubes negras sobre Maduro

*** Tras un par de “victorias” pírricas, las nubes negras vuelven a encapotarle el cielo al régimen de facto de Nicolás Maduro: no lograron que EE.UU. rechazara el uso de la fuerza en el Consejo de Seguridad y la Casa Blanca observa con especial atención el regreso de Guaidó.

Por FRANCISCO POLEO

Lo intentó Jorge Arreaza una y otra vez, pero nada. En la reunión del Consejo de Seguridad de este martes para tratar la crisis en Venezuela, el canciller del régimen de facto no logró sacarle a Estados Unidos lo que tanto le pidió: el rechazo y descarte de Washington a una intervención militar para cesar la usurpación de la presidencia por parte de Nicolás Maduro.

EE.UU. estuvo representado por Elliot Abrams, el hombre que el Departamento de Estado ha designado especialmente para ocuparse del tema Venezuela. Arreaza fue el representante por el régimen de Maduro en vez del usual Samuel Moncada. Ni la Casa Blanca ni los usurpadores del Palacio de Miraflores están dispuestos a dejar el tema en manos de funcionarios medios.

La reunión terminó siendo un enfrentamiento más entre Rusia y EE.UU. Moscú trata de victimizar a Maduro con el fantasma de la intervención militar estadounidense, pero Abrams le recordó al Kremlin el descaro de hablar de ocupaciones cuando el ejército ruso campea por Georgia y Ucrania. No le falta razón, y en efecto estamos viendo cómo se va consolidando nuevamente un mundo bipolar, con el permiso de una China que está más pendiente de los negocios que de otra cosa y de una Unión Europea perdida en las diferencias internas entre sus 28 Estados miembros.

China insiste en que el problema de los venezolanos lo deben resolver los venezolanos, cuidándose en el camino de no atacar a los estadounidenses. Como asegura el vicepresidente brasileño, a Beijing lo que le interesa es cobrar y tienen la sensación de que eso no será posible a través de Maduro. Los del Grupo de Lima siguen con la posición expresada en la reunión de este lunes en Bogotá: Maduro es ilegítimo pero la solución es pacífica. México y Uruguay se mantienen tibios, recalcando que están listos para recibir a las partes si deciden negociar.

En cuanto a Arreaza, de sus largas intervenciones apologéticas de los horrores cometidos por el régimen contra el ingreso de la ayuda humanitaria sólo se puede salvar el hecho de que asoma, casi de pasada, que se pueden llamar a elecciones para solucionar el conflicto, sin dar mayores detalles al respecto. Debido a las recientes contradicciones entre los voceros del régimen de facto, no sabemos si esta posición es respetada por todos los usurpadores. Por ejemplo, mientras Arreaza aseguraba en la ONU que “(…) estamos dispuestos a sentarnos con el señor Guaidó, con el señor Henry Ramos Allup y no se quieren sentar, que no hay tiempo para el diálogo…la oposición no se quiere sentar porque dicen que perdemos el tiempo…”, en Venezuela el diputado Pedro Carreño aseguraba que el presidente (E) venezolano debe ser apresado al regresar de Colombia.

Lo cierto es que Washington pasó la alcabala del Consejo de Seguridad. No tiene apoyo público para una operación militar, pero si algo cierto dijo el embajador ruso este martes es que son sopotocientas las veces que los estadounidenses han actuado militarmente a pesar de no haber conseguido autorización de organismos internacionales. Por cierto, igual que Rusia. Procederes imperiales.

Mientras tanto, AFP y CNN informan que EE.UU. realiza vuelos de reconocimiento cerca de las costas venezolanas recientemente, aunque siempre en espacio aéreo internacional. La Marina y la Fuerza Aérea estadounidenses tienen aeronaves capaces de interceptar comunicaciones y monitorear el armamento. Maduro, Cabello y compañía andan clamando victoria, pero la procesión va por dentro.

Aunque el bombardeo sádico del sábado a la ayuda humanitaria y la tibieza del Grupo de Lima hayan parecido victorias para el régimen de facto, lo cierto es que cuando en política el santo se voltea no hay nada que hacer. Bastó una torpeza como la detención en Miraflores del periodista Jorge Ramos y su equipo de Univisión para poner al mundo en alerta nuevamente. Ahora deben enfrentar la papa caliente del regreso de Guaidó a Venezuela. ¿Lo detendrán como exige el “general” Vuitton Carreño? La Casa Blanca está buscando la excusa perfecta y dicen que esa les vendría como anillo al dedo.

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