fbpx
ColumnistasInternacionalesLatinoaméricaNacionales
Destacados

ALFREDO MICHELENA: Balance positivo del Grupo de Lima

ALFREDO MICHELENA

Balance positivo del Grupo de Lima

 ***Algunos estarán frustrados, pues el Grupo de Lima no apoyó el empeño venezolano de poner todas las opciones sobre la mesa; pero el grupo dio pasos gigantes en la lucha por la democracia en Venezuela y el cercamiento del régimen de Maduro.

 

 Por ALFREDO MICHELENA

La XXI reunión del Grupo de Lima que se celebró en Bogotá mostró avances importantes, quizás no los que muchos esperaban, pero avances. Había un deseo de que o entrara la ayuda humanitaria o la comunidad internacional se pusiera las botas y no ayudara a empujarla hasta el interior de Venezuela.

La posición venezolana

En realidad, lo que pasó en Bogotá era esperable; aunque nuestra delegación empujó para que la posibilidad de una intervención humanitaria o de paz, como la caracteriza Luis Almagro, secretario general de la OEA, se presentara de una opción más clara. Aunque hubiera sido como subrayaron tanto el presidente Guaidó como el vicepresidente norteño Mike Pence, en términos de que “todas las opciones están sobre la mesa”. Allí no pudimos avanzar mucho. Nos conseguimos con una pared que pensamos se había resquebrajado frente al horror vivido el 23 de febrero cuando los voluntarios venezolanos intentaron pasar la ayuda humanitaria y se produjo por acción del régimen 20 asesinados y varios cientos de heridos.

Que el Grupo de Lima se oponga al uso de la fuerza en Venezuela no es nuevo. Esperemos que no tenga que suceder una catástrofe como en Ruanda o en los Balcanes para que la comunidad internacional considere esa opción. Aún se prefiere proteger la soberanía y no al soberano, es decir al pueblo.

Quiéranlo o no, tanto el gobierno de Venezuela como el de los EE.UU. tienen esa opción como alternativa vigente. Y la Constitución le da la potestad a la Asamblea Nacional de “Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país” (Artículo 187. Num 11). Y Los EE.UU. no se han detenido por una aprobación como esta para actuar internacionalmente, aunque cada día prefieren más acciones en alianza con otros países.

Tampoco se pudo avanzar mucho en lo que Pence solicitó como asunto clave para debilitar al régimen: apropiarse (“freezing”) de todos los activos de PDVSA en sus jurisdicciones y ponerlos a disposición del gobierno de Guaidó. Lamentable.

Lo avanzado

En diplomacia las cosas no van tan rápidas como la realidad lo necesita y los acuerdos se hacen por el mínimo común; por eso (como dice Guaidó) hay que seguir creando “capacidades”. Así que por lo pronto hay que celebrar que el Grupo de Lima, gran aliado y defensor de la democracia en Venezuela, se proponga como grupo llevar el caso de Maduro y su combo ante la Corte Penal Internacional, no solo por “la grave situación humanitaria en Venezuela, [y] la violencia criminal del régimen de Nicolás Maduro en contra de la población civil” sino además por “la denegación del acceso a la asistencia internacional” asuntos que “constituyen un crimen de lesa humanidad”.

Además, “están propiciando la discusión de la actual situación en Venezuela en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y seguirán abordándola en la Organización de los Estados Americanos”.

Adicionalmente, están decididos a “impulsar la designación por parte del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de un experto independiente o de una comisión de investigación sobre la situación en Venezuela”. Y volvieron a hacer un llamado a la Alta Comisionada a responder a la brevedad ante la situación en ese país”. En realidad, la expresidenta Michell Bachelett ya había manifestado su preocupación sobre la base de los sucesos del 23 de febrero por “el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes desarmados y ciudadanos comunes”; pero además por “el uso de las fuerzas de ataque no gubernamentales o proxys -es decir colectivos- que tiene una historia larga y siniestra en la región. Es alarmante verlos operar abiertamente de esta manera en Venezuela”. Y esto va a ser un clavo en el zapato del régimen.

Otro avance es el apoyo al Acuerdo para la promoción del “Plan de rescate del país”, adoptado por la Asamblea Nacional el pasado 29 de enero”. Para lo cual van a “convocar una conferencia internacional” con la participación del Banco Interamericano de Desarrollo.

En lo bilateral

Por otra parte, los países del grupo resolvieron “avanzar en el reconocimiento de los representantes del presidente encargado, Juan Guaidó de acuerdo con sus procedimientos internos”. Esto es muy importante, pues las acreditaciones de los diversos representantes no han sido consistentes con el rango de embajador en todos los casos.

Finalmente, un punto muy relevante en términos de la acción diplomática del gobierno interino, que es el compromiso del grupo hacer gestiones “a nivel internacional estableciendo todos los contactos y coordinaciones necesarias, incluyendo misiones especiales para dar a conocer los esfuerzos y las acciones que ha emprendido el Grupo para ayudar a la restauración de la democracia y el orden constitucional en Venezuela”.  Esto sería clave para ganar voluntades de esos 100 países que aún no han tomado partida por ninguno de los dos lados.

¡Vamos bien! Miren cuánto hemos avanzado este año y compárenlo con la situación lamentable en que estábamos a fines de 2018. Esta es una guerra de desgaste y posiciones y estamos avanzando. ¿Cuándo será la batalla final? Está por verse.

 

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close