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JAIME GRANDA: Una oposición contaminada

 Una oposición contaminada

 ***Parte de la oposición cree los embustes del chavismo contra la meritocracia, valor fundamental que debe imponerse para todo cargo público.

 Por JAIME GRANDA

 El desenlace de la crisis venezolana sigue incierto, aunque crecen señales hacia la salida este año del personaje más rechazado. No se ve claro cómo será esa salida, y hasta está se asoma una negociación que debe pasar por un gobierno de transición. Esa negociación debe ser transparente, aconsejan algunos, para evitar mentiras y tergiversaciones.

A medida que se vislumbra el advenimiento de una solución, crece el número de los que se acomodan para pelear por el puesto que quedará en la cúpula del poder. En el lado chavista suenan bastante el ministro de la Defensa y el civil gobernador de Miranda. Algunos recuerdan que el militar fue clave para que la oposición pudiera disfrutar su mayoría en la Asamblea Nacional desde 2015.

Lamentable que una parte de la oposición esté afectada por los embustes del chavismo y eso se nota en sus actuaciones y decisiones. Por ejemplo, politizar la ayuda humanitaria y convertirla en parte de su propaganda equivale a lo que el chavismo hace con las cajas o bolsas Clap, los bonos y la entrega provisional de viviendas.

Lo que ha pasado con la ayuda humanitaria, paralizada en Cúcuta (Colombia) desde el 23 de febrero sin llegar a quienes la necesitan, es prueba irrefutable de que para el gobierno y para esa oposición, el hambre de poder priva sobre el hambre de los venezolanos.

En estos momentos, gobierno y oposición deben dejar que la Cruz Roja Internacional lleve la ayuda humanitaria que está entrando al país a hospitales y a los más necesitados en todo el territorio nacional, sin interferencias acomodaticias.

Gente del Petróleo advierte que si realmente la oposición quiere rescatar la industria petrolera debió pensar en los profesionales despedidos de PDVSA en acto público por el desaparecido fundador del chavismo, para los cargos simbólicos o manejo de la industria. Lo mismo ocurre con nombramientos diplomáticos. Si quiere manejar la situación internacional apropiadamente, nadie mejor en la ONU que Diego Arria. Muchos sospechan que parte de la oposición venezolana apoyada por los medios está contaminada con el desempeño político de los que han dominado la escena en los últimos 20 años. Parece que se creyeron todas las descalificaciones del chavismo a la meritocracia, valor que debe predominar para todo cargo público, especialmente la presidencia de la República.

Esa parte de la oposición también está contaminada con la creencia de que obtener una mayoría electoral la hace dueña absoluta de la verdad y los demás no tienen derecho a participar en la suerte del país. Parece que creyeron realmente que los viejos políticos no volverán. Triste que veteranos analistas caigan en lo mismo y olviden aquello de que en política no hay cadáveres insepultos. Eso es parte del valor de la meritocracia. No es cuestión de moda, es cuestión de experiencia y efectividad si realmente se busca el bienestar de las mayorías.

Es evidente que no hay unidad suficiente en la oposición para transitar la mejor ruta en favor de toda Venezuela. El MAS advirtió esta semana que no es suficiente convocar a protestas callejeras con gran asistencia de personas si no se logra una estrategia coherente. La falta de una estrategia política clara hace más difícil salir del atolladero en que está el país. Para ello es necesario que todos los sectores democráticos coincidan abiertamente en las propuestas a tomar.

@jajogra

 

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