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ALFREDO MICHELENA: ¿Hay una conspiración global de Maduro?

¿Hay una conspiración global de Maduro?

           ***Como una creciente ráfaga de viento huracanado, la gente está cada vez más convencida de que hay una conspiración dirigida por Maduro para embochinchar la región; conspiración que él mismo reconoce y se jacta de ella. Pero ¿tiene Maduro tanto poder como para poner en jaque a varios gobiernos al mismo tiempo?

 

Por ALFREDO MICHELENA

Ya a estas alturas está claro que la lucha contra Maduro no es un tema estrictamente nacional. Las ramificaciones globales del castrochavismo son imposibles de negar y con ellas las articulaciones y coordinaciones de estrategias y tácticas de los actores que apoyan al castrochavismo. Baste ver el esfuerzo del lado de los que apoyan la vuelta a la democracia en Venezuela para actuar coordinadamente – Grupo de Lima, por ejemplo- para suponer que del otro lado lo hay. Pero de allí a decir que todo lo que sucede es producto solo de la acción conspirativa perversamente planificada y ejecutada por el castrochavismo hay una distancia.

Hemos insistido que en Venezuela se vive un nuevo tipo de Guerra Fría, pues como antes los grandes poderes del mundo se enfrentan por el control geopolítico y económico de esta “tierra de gracia”, como la mentó Colón. El viejo hegemón que perdió el control sobre Venezuela y en general de Latinoamérica se ve ahora retado por Rusia y China.  Los “imperios son malucos” pero no me entiendan mal, si hay que escoger entre imperios yo me voy por el estadounidense, con el cual compartimos los valores occidentales.

La teoría conspiratoria argumenta que Maduro es el responsable de provocar lo sucedido en Ecuador, Chile e incluso Barcelona, para nombrar las más recientes. Y que detrás de esto está el Foro de São Pablo.

Sí el Foro de São Pablo coordina las fuerzas de la izquierda antidemocrática y anticapitalista de la región; pero lo hace en forma de establecer correajes de información y contactos. Es como la cara legal de esto. Los que realmente se mueven en el trasfondo con fines de inteligencia, agitación y acción son precisamente los servicios de inteligencia cubanos (G2) y venezolanos (SEBIN) y otros gobiernos y partidos interesados en promover este tipo de revueltas en conjunción con cuadros “revolucionarios” castrochavistas nativos o importados.

El castrochavismo se ha venido preparando para ello. No es que lo imaginamos. Se sabe que en el caso venezolano se han venido formado estos cuadros en Cuba y que a su vez Venezuela ha sido espacio para la formación de cuadros políticos e incluso terroristas al nivel regional. Y que ellos han tomado ventaja de las migraciones para regarlos por la región, junto al malandraje.

¡Pero ojo! ni Maduro, ni el castrochavismo, ni el Foro de São Pablo crean por si solos estas revueltas populares. Hay condiciones objetivas que son producto de cada sociedad y que en general se desenvuelven en torno a las desigualdades socioeconómicas que existen en ellas. En estos casos, han sido el corte del subsidio a la gasolina en Ecuador y al precio del Metro en Chile.

Varios estudios han mostrado que tanto chilenos como ecuatorianos están en mejores condiciones con los nuevos gobiernos y que objetivamente pueden soportar estos aumentos, necesarios para sanear las cuentas del Estado. Pero el asunto no es objetivo, sino subjetivo y es allí donde actúan coordinadamente los cuadros del castrochavismo internacional.

El populismo como estrategia política de izquierda se dirige a explotar cualquier diferencia interna (“cleavages”) en la sociedad para exacerbarla y así crear caos, debilitar al Estado, promover el caudillismo y tomar el poder para perpetuarse en él.

Ellos aprovechan esas disonancias sociales y económicas y aislados incidentes para extremarlos a través de sus ejércitos de “trolls” y medios de comunicación, salpimentados con “fakenews” – y en esto los rusos han demostrado gran capacidad- y así manipular las percepciones de las gentes; claro que en muchos casos los propios gobiernos brindan oportunidades en bandejas de plata.

 

Es evidente que ni Maduro ni el castrochavismo han producido las condiciones objetivas de estas crisis; pero sí que se han venido preparando internacionalmente para exagerarlas y explotarlas.

Maduro deja ver que es el Foro de São Pablo el que desestabiliza la región y esto lo convierte en un ser muy poderoso. Crear esa impresión ya es un logro para él. Pero no. El poder del castrochavismo es estar organizado y aprovecharse de una determinada coyuntura que ellos no han creado. Puro leninismo.

Los gobiernos democráticos deben entender que no basta con hacer lo correcto si los ciudadanos no lo perciben así. Y para eso deben bajarse de sus escritorios y entender qué piensa la gente. Los venezolanos que pasamos por el Caracazo y todo lo que vino después deberíamos entender esto.

Adicionalmente, los gobiernos deben entender que el castrochavismo sí está organizado y trabaja noche y día para tomar el control de sus países con el apoyo de potencias extracontinentales.  La pelea es peleando.

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