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JAIME GRANDA: La abominable corrupción

La abominable corrupción

 

Agenda Abierta – JAIME GRANDA

 ***Lee Kuan Yew, primer ministro de Singapur, enfatizó: “Si quieres derrotar la corrupción debes estar listo para enviar a la cárcel a tus amigos y familiares”.

La corrupción no es ninguna novedad. Es parte de los genes de los que buscan el poder, sea religioso, político, económico o social.

Muchos dicen que el poder corrompe, pero George Bernard Shaw, consideró: “No es cierto que el poder corrompa, es que hay políticos que corrompen al poder”.

La corrupción fue la excusa por la que millones optaron por un militar que ofrecía mano dura contra los corruptos, pero el remedio resultó peor que la enfermedad, la cual ha crecido pareja con la miseria de las mayorías.

Es inexplicable que haya venezolanos minimizando la corrupción de un sector  opositor frente a la del gobierno. Por cierto, el gobierno no crea los errores de ese sector opositor, solo aprovecha lo que los medios callaron, creyendo que eso ayudaba a combatir el chavismo.

Desde lo ocurrido en Colombia, a finales de febrero con la ayuda humanitaria, era evidente que el interés de ese sector de la oposición no era ayudar a las golpeadas mayorías.

En algunos resonó la frase de Paulo Coelho: “Cuando un político dice que acabará con la pobreza, se refiere a la suya”.

Los que tratan de justificar la corrupción del grupo, supuestamente democrático y opositor al gobierno, deben recordar la trajinada frase: “La corrupción no se disculpa, ni se perdona. La corrupción se combate, se castiga, sino se convierte en impunidad”.

Lee Kuan Yew, el primer ministro que trasladó a Singapur del tercero al primer mundo en una sola generación, fue más preciso: “Si quieres derrotar la corrupción debes estar listo para enviar a la cárcel a tus amigos y familiares”.

Lo que muchos creían que era exclusivo  del chavismo  fue dicho por Cicerón: “Servirse de un cargo público para enriquecimiento personal resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable”.

El comportamiento del grupo que controla todos los poderes públicos en Venezuela confirma lo que dijo Tácito: “Cuánto más corrupto es el Estado, más leyes tiene”.

Debería quedar suficientemente claro que descalificar a quienes advirtieron sobre lo que estaba ocurriendo en la Asamblea Nacional es una pérdida de tiempo y lo que conviene, por ahora, es definir el papel de la oposición seria ante el compromiso de elegir a la próxima directiva parlamentaria el lunes 06 de enero de 2020.

La Asamblea Nacional debe ayudar a todos los grupos nacionales e internacionales que están conscientes del alto nivel de la corrupción instalada en todos los despachos públicos de Venezuela.

Los medios de comunicación social tienen enorme responsabilidad frente a esta situación y deben rescatar el consejo del gran Joseph Pulitzer: “La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos. No pertenecer a ningún partido. Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público. Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al bien público”.

Igualmente debe quedar claro que mientras haya corrupción, aumentará la miseria de la mayoría de los ciudadanos que no tienen acceso a ninguna instancia de poder sino llevan para pagar la coima, además de la voracidad fiscal del Estado.

No puede haber excusas ante este flagelo del cual el periodista, ensayista y novelista peruano Eric Frattini, precisó: “La corrupción crea discriminación entre grupos, favorece la desigualdad y la injusticia, desalienta la inversión extranjera y es un obstáculo a la estabilidad política y el desarrollo social”.

@jajogra

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