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EDUARDO MARTÍNEZ: Fiat se fusiona con la Peugeot

Fiat se fusiona con la Peugeot

Por EDUARDO MARTÍNEZ – Corresponsal en Italia

Fiat, la mayor fábrica de autos italianos y propietaria de la Chrysler, se fusionará en el 2020 con la francesa Peugeot-Citroen.

Al ser revelada la información a finales de octubre  por el diario financiero norteamericano Wall Street Journal, se dispararon +7,48 % las acciones de la Fiat en la Bolsa de Nueva York. Al otro lado del Atlántico, en la Bolsa de París, las acciones del grupo PSA se dispararon 4,53 %, y las de Fiat aumentaron 9,53 %, en la Bolsa de Milán.

Según estas primeras informaciones, el administrador delegado de la Peugeot-Citroen (PSA), Carlos Tavares, será el CEO  de la nueva sociedad, y el presidente de la Fiat (FCA), seguirá en su cargo.

Esta fusión estuvo precedida de una fallida operación de Fiat con la también francesa Renault, cuyas negociaciones fueron abortadas en Francia cuando fueron filtradas a la prensa. De acuerdo a la prensa especializada, la Nissan -socia de la Renault y la resistencia del gobierno de Francia- se habrían opuesto a la fusión por la posibilidad de una canibalización de las marcas y las consecuencias negativas para los trabajadores.

Aparentemente, los italianos -hábiles negociadores- habrían estado negociando simultáneamente con ambos emporios automovilísticos franceses.

La fusión de FCA-Peugeot generará un nuevo grupo automotriz de 50 mil millones de dólares y se convertiría en el cuarto más grande fabricante de autos del mundo.

La nueva corporación ofrecerá al mercado las marcas: Alfa Romeo, Chrysler, Citroën, Dodge, Fiat, Jeep, Lancia, Maserati, Opel y Peugeot.

La repartición accionaria será paritaria, 50 % cada empresa, con una suma de facturación superior a los 180 mil millones de euros. Aunque advierten los analistas que la capitalización favorecerá a los franceses: Peugeot con 22 mil millones de euros, y la Fiat con 18 mil millones de euros. En el 2018, el conjunto Fiat-Peugeot produjo 8,7 millones de autos, versus 8,4 millones producidos por el gigante americano General Motors (GM). La japonesa Toyota ocupa el tercer lugar con 10,6 millones de autos al año, y el primer puesto se lo pelean la Volkswagen en la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, con una producción cercana a los 10,8 millones de autos al año.

 

Viento a favor

Los tiempos han sido muy duros para la industria automotriz. No es extraño que las marcas se fusionen o sean compradas. Es lo que ha sucedido con la anunciada fusión Fiat-Peugeot -una italiana, la otra francesa.

Entre franceses y piemonteses -de la región más francesa de Italia- siempre ha habido rivalidad desde la época en que Italia no estaba unida todavía, y eran frecuentes los encuentros armados e invasiones de los franceses. A pesar de estos resentimientos históricos, los dueños de la Fiat y de la Peugeot tienen mucho en común, al punto de que la prensa los ha catalogado como “primos hermanos”, lo que parece no ser cierto. Ambas empresas son centenarias. La Peugeot fue fundada en 1810. Comenzaron fabricando bicicletas; y la Fiat en 1899.

Ambas familias, Peugeot y Fiat, han mantenido el control de sus empresas, a pesar de las guerras, descalabros bursátiles y la fuerte competencia de fabricantes de los EE.UU., Asia y Europa.

Otra similitud entre ambas empresas es que a mediados de los 70 la Peugeot compró las operaciones de Chrysler en Europa. En tanto Fiat se fusionó con la Chrysler a partir del 2009. Además, ambas empresas son socias desde 1978 en la fábrica SEVEL (Società Europea de Veicoli Leggeri), que produce vehículos comerciales ligeros, con plantas en Francia, Italia, Argentina y Uruguay, donde también ensamblan modelos de ambas empresas.

En cuanto a los vehículos eléctricos –el nuevo reto de la industria automotriz- Peugeot exhibe un mayor desarrollo que la Fiat.

Estas similitudes y diferencias muestran la compatibilidad y complementariedad entre ambas corporaciones.

Para los analistas, Fiat proporcionará a la Peugeot la entrada al mercado estadounidense. Los vehículos manufacturados por la Peugeot en México no pueden ser exportados a los Estados Unidos.

Por su parte, la Peugeot proporcionará a la Fiat su experiencia en los nuevos vehículos eléctricos. Un conocimiento que ha obtenido el fabricante francés de su joint-venture con la japonesa Mitsubishi.

 

El tercero en el matrimonio Fiat-Peugeot

Son los sindicatos –indudablemente- el tercer participante en este matrimonio automotriz. Lo que obviamente induce nerviosismo en la operación, especialmente a los gobiernos de Francia e Italia, y otros tantos países en los cuales ambas empresas operan plantas.

En Italia, la posición sindical ha sido clara y favorable. Mientras que en Francia los dirigentes sindicales han sido duros. Jean-Pierre Mercier, representante en el grupo PSA de la central sindical CGT francesa, señaló que “la fusión sería en interés de los accionistas. No dejaremos de luchar por nuestros intereses, todos deben ser conscientes de ello”, y advirtió que la operación “pone en riesgo los puestos de trabajo, salarios, y derechos colectivos de los empleados en Francia e Italia”.

Por su parte, Anna María Furlan, secretaria general de CISL (Confederazione Italiana Sindacati Lavoratori), señaló que “estamos tratando con una operación que, si entra en puerto, es realmente impresionante, muy importante para la empresa y para el país. Esperamos poder concluir positivamente”.

Marco Bentivogli, secretario general de la FIM -Federación Italiana Metalmecánica, mantuvo que “puede haber superposiciones, pero un buen plan de integración industrial puede superarlas garantizando un empleo estable en Italia”.

Aunque tal vez la opinión más realista haya sido la de Michele De Palma, secretario nacional del FIOM (Federazione Impiegati Operai Metallurgici): “Las prioridades son relanzar el desarrollo y la producción en Italia y proteger el empleo”.

 

Aguas tranquilas  en EE.UU.

Mientras en Europa avanzan los últimos detalles para la fusión y los sindicatos se muestran preocupados, en los Estados Unidos sindicatos y obreros están de plácemes con los acuerdos contractuales logrados con la FIAT. Así lo reporta la periodista Breana Noble, del “The Detroit News”, este martes 10 de diciembre: en los EEUU, los acuerdos alcanzados en las discusiones obrero-patronales deben ser ratificados en votación por los afiliados a los sindicatos de cada una de las plantas.

En el caso de los acuerdos de la FIAT con la United Auto Workers,  Breana Noble reseñó que en la Warren Truck Plant el nuevo contrato fue ratificado por el 82 % de los afiliados. En tanto que en Detroit, de Sterling Heights Assembly, se logró la aprobación por el 85 %; en Kokomp y Tipton Transmission Plant en Indiana, se obtuvo el 82 %, y en Toledo Machining el 64 %.

No causan sorpresa estos resultados en los Estados Unidos. El acuerdo “proporcionaría costos de atención médica reducidos a los empleados de producción con salarios más bajos, reduciría el tiempo que lleva ganar los salarios más altos para algunos empleados y proporcionará bonificaciones más grandes, incluyendo un cheque de ratificación de 9.000 dólares y una mejor distribución de ganancias”, reportó la periodista del “The Detroit News”.

En el nuevo año, se conocerá cómo será implementado el acuerdo aguas abajo en cada una de las plantas y filiales de la Fiat-Peugeot.

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